¿Alguna vez abriste una app y esperaste una respuesta inmediata, sin pensar en la maquinaria que trabaja detrás? Esa comodidad cotidiana tiene un costo cada vez más visible: más energía, más agua y más presión sobre una infraestructura que ya empieza a quedar chica en tierra.
Ahora, Samsung y su filial Samsung Heavy Industries quieren mover una pieza clave de ese engranaje al mar. El hallazgo no es un simple cambio de ubicación: la compañía prevé comercializar desde el segundo trimestre de 2028 centros de datos flotantes, pensados para dar servicio a la nube y a la inteligencia artificial a gran escala.
La apuesta aparece en un momento sensible. La expansión de la IA ya está encareciendo componentes como la memoria RAM y elevando el riesgo de escasez de recursos, según estudios citados por la ONU. Además, los centros de datos, la central física donde se procesan esos modelos, enfrentan un escrutinio social creciente y, en algunas regiones, hasta amenazas de prohibición.

El CEO de Samsung Heavy Industries señala que estos centros de datos flotantes representan una nueva oportunidad relevante para la industria naval y offshore.
También te puede interesar:Samsung Analiza Integrar Vibe Coding en Galaxy AI para Crear Apps Sin Saber ProgramarLa idea se entiende mejor con una imagen doméstica. Un centro de datos funciona como una sala de máquinas cerrada que se recalienta cuanto más trabaja, igual que una cocina cuando todos los hornos están encendidos al mismo tiempo. Llevar esa sala al mar permite usar el entorno como un gran sistema de enfriamiento natural.
Ese es el interruptor del proyecto. En vez de seguir peleando por espacio en tierra y gastar grandes cantidades de energía y agua para bajar la temperatura, Samsung propone barcazas modulares, diseñadas para operar en el entorno marítimo, con servidores, infraestructura eléctrica y sistemas energéticos integrados a bordo. En otras palabras, no sería un edificio tradicional apoyado sobre suelo firme, sino una especie de barrio técnico flotante. Cada módulo suma una función, como si fueran habitaciones ensambladas dentro de una casa preparada para soportar humedad, movimiento y sal.
La pieza clave del enfriamiento y los tiempos
El mecanismo tiene una ventaja práctica clara: mejorar la eficiencia del enfriamiento. Eso puede reducir el consumo energético y también el uso de agua, dos de los puntos más sensibles en la conversación sobre IA. Además, el mar ofrece otra oportunidad. Al usar plataformas flotantes, la empresa puede aprovechar procesos ya maduros de la construcción naval, un cableado industrial que ya existe y que podría acelerar el despliegue frente a los proyectos terrestres, normalmente más lentos y más cargados de trámites.
De hecho, esa reducción de barreras administrativas es parte del atractivo. En un contexto donde algunas comunidades rechazan nuevos centros de datos en tierra por su impacto, mover la infraestructura al mar puede acortar los plazos de puesta en funcionamiento. Eso no significa que el camino esté libre de obstáculos. El proyecto todavía debe resolver desafíos técnicos concretos: el calentamiento del agua, la salinidad y la resistencia de las estructuras a las mareas y al desgaste del ambiente marino.
También te puede interesar:Samsung Analiza Integrar Vibe Coding en Galaxy AI para Crear Apps Sin Saber ProgramarQué cambia para la IA y para el usuario
En una primera fase, el suministro energético dependerá de infraestructuras terrestres para acelerar su arranque. A largo plazo, Samsung apunta a que estos centros sean autónomos con pilas de combustible de óxido sólido (celdas de alta eficiencia), alimentadas por gas natural licuado, y con apoyo de energía eólica y solar.
Para el usuario, la traducción es simple. Si la demanda de IA sigue creciendo y las ciudades ponen límites a nuevos complejos en tierra, estas barcazas podrían convertirse en una válvula de alivio para sostener servicios digitales sin tensar todavía más el mapa urbano.
El movimiento también revela algo más profundo: la inteligencia artificial no solo depende de algoritmos. Depende de edificios, tuberías, electricidad, enfriamiento y materiales físicos. Y cuando esa casa se satura, hay que rediseñar sus cimientos. Samsung apuesta a que la próxima central de la IA no esté en un parque industrial, sino flotando. Si esa pieza encaja, el mar podría dejar de ser paisaje y convertirse en uno de los nuevos motores silenciosos de la vida digital.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











