La Universidad de Lund hizo un descubrimiento tan incómodo como fascinante: crear animales virtuales y permitir que una IA “evolucione” hasta desarrollar visión funcional sin que nadie le explique cómo se construye un ojo. No se trata de aplicar un filtro básico de detección de luz ni de simular una cámara rudimentaria, sino de observar […]


