¿Qué ocurre cuando un adolescente busca ayuda en una pantalla y los adultos creen que existe una red de seguridad del otro lado? La promesa de un control parental puede dar tranquilidad, pero un nuevo hallazgo sugiere que esa alarma no siempre suena cuando más debería.
El Youth AI Safety Institute de Common Sense Media puso a prueba los controles parentales de ChatGPT y detectó una falla preocupante: las conversaciones sobre suicidio, autolesiones y trastornos de la conducta alimentaria podían extenderse hasta una hora sin que los padres recibieran una alerta.

La investigación examinó la herramienta para adolescentes que OpenAI anunció en septiembre de 2025, ChatGPT for Teens, diseñada para usuarios de entre 13 y 17 años. Según la organización, sus protecciones no se comportaron de forma muy distinta a las de la versión anterior del chatbot.
“Un adolescente puede hablar durante una hora con ChatGPT sobre estos asuntos sin que nadie sea informado”, advierte Robbie Torney, director sénior de programas de inteligencia artificial de Common Sense Media. También señala que el sistema puede asegurarle al joven que no contará esa conversación a nadie.
También te puede interesar:OpenAI Mejora la Memoria de ChatGPT para acordarse de todos tus chatsCommon Sense Media calificó el resultado como un “riesgo inaceptable” para menores.
Una alarma que se apaga después del primer aviso
El mecanismo se parece al detector de humo de una casa. Su pieza clave no es solo reconocer el fuego, sino mantener la alarma activa mientras el peligro continúa. Si emite un pitido inicial y luego queda en silencio aunque el humo llene otra habitación, la familia puede creer que el problema ya terminó.
Los controles parentales de ChatGPT habrían funcionado como una alarma con un cableado incompleto. Detectaron algunos mensajes de riesgo, pero no mantuvieron el aviso cuando la misma conversación seguía avanzando hacia temas sensibles.
Para comprobarlo, los investigadores se hicieron pasar por adolescentes y enviaron 450 mensajes de prueba. Incluyeron diálogos explícitos sobre suicidio, autolesiones y trastornos alimentarios. Los controles solo activaron dos notificaciones para los padres.
También te puede interesar:OpenAI Mejora la Memoria de ChatGPT para acordarse de todos tus chatsAdemás, cuando una alerta ya se había enviado, el sistema no volvía a notificar si la charla continuaba sobre el mismo asunto. Esa falta de repetición es central: una conversación de riesgo no siempre aparece como una frase aislada, sino como un intercambio que se prolonga y cambia de intensidad.
La investigación llega después de la muerte de Adam Raine, un adolescente de 16 años cuya familia demandó a OpenAI en agosto de 2025. La demanda sostiene que ChatGPT alimentó durante meses sus pensamientos suicidas. Tras ese caso, la empresa prometió límites más estrictos y una experiencia específica para menores.
El tiempo sin protección
OpenAI respondió que las pruebas de Common Sense Media ocurrieron antes de que los controles estuvieran completamente desplegados. Sin embargo, la organización afirma que confirmó con la compañía que las funciones ya estaban disponibles antes de iniciar su análisis.
La empresa reconoce otro punto delicado: la vinculación inicial entre las cuentas de padres e hijos puede tardar varias horas por las verificaciones de identidad. Es un filtro para evitar que un adulto equivocado se conecte a la cuenta de un menor, pero también deja una ventana sin supervisión.
OpenAI asegura que, una vez terminada esa vinculación, avisará a los padres en menos de una hora ante riesgos vinculados con suicidio, trastornos alimentarios u otras situaciones similares. Common Sense Media cuestiona que ese retraso no se hubiera comunicado antes con claridad.
Para las familias, la oportunidad está en entender que estas herramientas pueden ser un apoyo, no un reemplazo de la conversación cotidiana. Revisar que las cuentas estén efectivamente conectadas, hablar sobre el uso de la IA y preguntar sin juzgar sigue siendo parte del interruptor más importante: la presencia adulta.
La tecnología puede sumar una capa de cuidado, pero una alarma digital solo protege de verdad cuando su señal llega a tiempo y alguien puede escucharla.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.










