Los propietarios de la música de Elvis Presley demandaron a Anthropic, la empresa responsable del chatbot Claude, por el supuesto uso no autorizado de 274 canciones del artista para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. La acción fue presentada ante un tribunal de California.
El hallazgo central de la denuncia es que la compañía habría usado obras protegidas, entre ellas “All Shook Up”, “Can’t Help Falling in Love” y “Return To Sender”, sin permiso de quienes administran esos derechos. Anthropic rechaza las acusaciones y anticipó que se defenderá durante el proceso.
Entre los demandantes aparecen Authentic Brands Group, Raleigh Music Publishing, varios fideicomisos y un particular. Todos solicitan un juicio con jurado y una indemnización superior a 41 millones de dólares, una cifra calculada en 150.000 dólares por cada canción presuntamente infringida.
Anthropic manifestó que no está de acuerdo con las acusaciones planteadas en la demanda.
También te puede interesar:El Próximo Modelo de Anthropic podría anunciarse en las próximas semanasLa música como materia prima de una máquina
El mecanismo que se discute no consiste en que Claude reproduzca un disco de Elvis como lo haría una radio. El punto clave es el entrenamiento de modelos, el proceso de exponer un sistema a enormes cantidades de información para que identifique patrones y genere respuestas.

Puede pensarse como una cocina doméstica. Para preparar una receta, alguien necesita ingredientes, utensilios y tiempo. En este caso, las canciones funcionarían como los ingredientes: melodías, letras y estructuras que alimentan el aprendizaje de una máquina.
La discusión judicial busca determinar si Anthropic tomó esos ingredientes sin abrir la puerta de la despensa ni pedir autorización.
Según los propietarios, la empresa no solo habría copiado material protegido. También habría sorteado medidas técnicas de protección y eliminado o alterado información de gestión de derechos de autor, los datos que identifican quién posee una obra y bajo qué condiciones puede usarse.
También te puede interesar:El Próximo Modelo de Anthropic podría anunciarse en las próximas semanasEse detalle es una pieza clave. En una casa, quitar las etiquetas de los frascos no cambia lo que hay dentro, pero dificulta saber a quién pertenecen y cómo deben utilizarse. La demanda sostiene que algo similar habría ocurrido con el material musical empleado para construir las capacidades de la IA.
Un conflicto que se expande en la industria musical
El caso de Elvis Presley no llega aislado. La semana anterior, Reservoir demandó a Anthropic por el supuesto uso de letras y melodías protegidas de artistas como Joni Mitchell y Madonna, además de grupos como Kings of Leon y Evanescence.
Además, Universal Music Group inició en enero otra demanda contra la empresa por 3.000 millones de dólares. La discográfica afirma que Claude se desarrolló con bibliotecas pirateadas de canciones. Anthropic pidió este mes que el juez considere sus prácticas protegidas por el uso legítimo, una excepción legal que puede permitir ciertos usos de obras protegidas.

La respuesta de los tribunales podría convertirse en un interruptor para toda la industria. Si los jueces limitan el uso de música protegida en el entrenamiento, las empresas de IA podrían necesitar licencias más claras, acuerdos de pago y registros más precisos sobre los datos que incorporan.
Para el público, el conflicto revela una oportunidad de entender qué hay detrás de una respuesta aparentemente instantánea de un chatbot. Cada sistema tiene una central de datos y decisiones previas. Y en esa maquinaria, saber de dónde vienen los materiales puede ser tan importante como la respuesta que entrega.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.










