E hallazgo central que plantea TIVIT Latam para 2026: un año bisagra en el mundo digital, donde innovación, gobernanza y sostenibilidad dejan de ser temas separados y pasan a compartir el mismo cableado. El diagnóstico lo expuso Leonardo Covalschi, CEO de la compañía, al identificar cinco tendencias que van a marcar el pulso.
En esa lista aparecen, como piezas clave, la IA agente, la nube soberana, la automatización inteligente, la tecnología sostenible y la ciberseguridad integrada. Son engranajes distintos, pero apuntan a la misma oportunidad: sistemas más útiles y, a la vez, más responsables.

“Integrar protección, cumplimiento normativo y cultura digital es condición para que las empresas estén preparadas para el futuro”, subraya Covalschi, en una idea que funciona como interruptor: no alcanza con “sumar tecnología”; hay que diseñarla con reglas claras.
Ahora bien, la tendencia que más redefine el mecanismo es la IA agente. No se trata solo de IA generativa, la capacidad de crear texto o imágenes, sino de un sistema que puede actuar. La IA agente se caracteriza por aprender del entorno, colaborar con humanos y ejecutar acciones según objetivos definidos.
La diferencia es sencilla: antes la IA era como un asistente que espera órdenes; ahora se parece más a un encargado de edificio. Vos le marcás qué querés lograr y él decide qué puertas tocar, en qué orden y con qué herramientas. Si aparece un imprevisto, no se queda congelado: ajusta el plan.
En organizaciones, puede mejorar la productividad al resolver tareas repetitivas y encadenadas. Además, promete un servicio al cliente más contextualizado y proactivo, con respuestas que no llegan tarde y acciones que no obligan a repetir la historia.
También te puede interesar:OpenAI Presenta un Agente para Investigación ProfundaPero esa autonomía también abre dilemas. Por eso Covalschi advierte que la supervisión humana debe estar en todas las etapas. Y agrega otra clave: transparencia, es decir, poder entender por qué tomó una decisión y con qué información.
En paralelo, el avance de regulaciones de protección de datos en América Latina empuja una tendencia que suena técnica, pero es bastante cotidiana: la nube soberana (datos dentro de una jurisdicción). En la práctica, implica que la información se almacena y procesa “en casa”, bajo leyes locales.
Es como decidir dónde se guardan las llaves de tu vivienda. Si están en un llavero comunitario en otro país, cambian los riesgos y las responsabilidades. Con nube soberana, las empresas reducen exposición a amenazas externas y también a litigios transfronterizos, sin renunciar a integrar servicios.

Otra pieza clave es la automatización inteligente (automatización con contexto). En 2026, no se limitará a acelerar tareas; también será un soporte para tomar decisiones adaptativas. Detectará patrones, reducirá errores y hará que equipos humanos se concentren en trabajo de mayor valor.
La sostenibilidad, por su parte, deja de ser un “extra”. Se buscarán centros de datos de bajo consumo energético, algoritmos optimizados (modelos que gastan menos cómputo) y gestión circular del hardware (reusar y reciclar componentes). Menos huella digital también puede significar menos costos y mejor reputación.
Finalmente, la ciberseguridad integrada cambia el orden de los factores: ya no es una capa al final, sino el cimiento. Aparecen conceptos como Zero Trust adaptativo (no confiar por defecto) y detección predictiva (anticipar ataques), porque muchos agresores también usarán IA para ser más eficaces.
También te puede interesar:¿La IA nos Hace Más tontos?: El MIT Revela el Impacto Oculto de la IA en el AprendizajePara el usuario, todo esto se traduce en una promesa simple: servicios que funcionan con menos fricción, con datos más cuidados y con sistemas pensados para fallar menos. Si 2026 es un punto de inflexión, la clave estará en que el “tablero eléctrico” digital tenga luces… y también disyuntores.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.