¿Te imaginas que una herramienta que hoy te ayuda a escribir un mail mañana pueda preparar un informe financiero, filtrar candidatos para un puesto o incluso ordenar un proyecto de diseño? Esa sensación de “esto se está metiendo en todos lados” es la misma que viene recorriendo oficinas, y también pantallas de inversores.
Eso es lo que Anthropic PBC acaba de empujar con su agente de IA Claude, al ampliar el alcance de Claude Cowork, su software pensado para automatizar trabajo profesional. El hallazgo de esta nueva etapa no es un modelo más “inteligente” en abstracto, sino un mecanismo: conectar a Claude con herramientas concretas de recursos humanos, banca de inversión y diseño.

Además, la empresa presentó complementos desarrollados con socios, entre ellos uno creado junto al proveedor de datos financieros FactSet Research Systems. Y abrió una pieza clave para el mundo corporativo: los clientes podrán personalizar esos complementos según sus estándares internos y políticas de uso.
Scott White, jefe de producto de los modelos Claude AI en Anthropic, explica que la empresa busca “cerrar la brecha” entre usar IA para responder preguntas de trabajo y usarla como herramienta especializada que ejecuta tareas específicas. También señala que es “exagerado” atribuir los movimientos del mercado a un solo lanzamiento, y sostiene que sus modelos están ayudando a crecer a los clientes corporativos.
Ahora bien, ¿qué significa “conectar un agente de IA con complementos” sin caer en jerga? Un plugin (pieza extra enchufable) funciona como un adaptador: le da a Claude un cableado para hablar con sistemas y reglas de una empresa. No es solo redactar. Es operar dentro de una rutina.
La analogía central es doméstica: Claude se parece menos a un “genio que responde” y más a un tablero eléctrico con interruptores. Cada interruptor enciende una función concreta: revisar un portafolio, comparar empresas, armar una lista de candidatos o estructurar un documento. Y lo crucial es que la organización decide qué llaves existen y cuáles quedan bloqueadas.
También te puede interesar:Anthropic recluta al cofundador de OpenAI Durk KingmaPor eso, gran parte de la personalización apunta al sector financiero, con complementos específicos para análisis financiero, investigación de renta variable, capital privado y gestión patrimonial. En esa cocina, el ingrediente sensible son los datos, y FactSet aparece como un engranaje que alimenta al sistema con información que el mercado ya usa para decidir.
Durante el evento de presentación, varias acciones tuvieron oscilaciones en tiempo real. Spotify llegó a subir hasta un 3% tras ser mencionada en pantalla, pero luego perdió esas ganancias y cerró en negativo. En cambio, empresas ligadas a datos y servicios financieros reaccionaron con fuerza: FactSet, S&P Global y Moody’s subieron al menos un 2% ese día.
Este comportamiento no aparece de la nada. Semanas atrás, el lanzamiento discreto de una herramienta de Claude Cowork para automatizar tareas legales borró casi US$1 billón de valor bursátil de compañías de software en pocos días. Y otra actualización del modelo Opus, orientada a mejorar investigación financiera, también presionó a la baja a empresas del sector.
La clave detrás de ese nerviosismo es simple: cuando la IA deja de ser “un asistente” y se vuelve una herramienta que hace trabajo específico, algunas empresas sienten que su servicio puede quedar más cerca de ser reemplazado. Es el mismo miedo, pero con otro interruptor prendido.
Anthropic pone sobre la mesa un ejemplo potente: Novo Nordisk A/S personalizó una herramienta con Claude para redactar informes de estudios clínicos exigidos por reguladores. Son documentos que pueden llegar a 300 páginas y antes requerían meses.
Según la compañía, tras adaptar la plataforma al flujo de trabajo, un proceso de 10 semanas pasó a 10 minutos. Antes, los redactores producían poco más de dos informes al año. La promesa, entonces, no es solo velocidad: es cambiar la capacidad de un equipo sin agrandarlo.
También te puede interesar:Canvas ChatGPT: La alternativa a los Artifacts de Claude para proyectos de escritura y programaciónAnthropic afirma tener más de 300.000 clientes corporativos y sostiene que el uso más extendido de su IA está en programación, donde se posicionó fuerte con Claude Code. Con una valuación reciente de US$380.000 millones, la empresa apuesta a que estos complementos sean la pieza central para justificar esa escala.
Si la metáfora del tablero eléctrico se cumple, el futuro cercano no será un único “superbot” que lo hace todo, sino oficinas donde cada área elige qué interruptores activar, y con qué reglas, para que la IA trabaje sin saltar los fusibles.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.