Según un informe de OpenAI difundido por CNN, existe una campaña global de influencia atribuida a funcionarios vinculados al régimen chino. El hallazgo clave: un policía chino habría usado ChatGPT como si fuera un diario personal y una bitácora operativa para documentar intimidaciones contra disidentes en el extranjero.
El informe revela que la inteligencia artificial no fue solo una herramienta para escribir textos. Fue un mecanismo de organización. Una pieza central para planificar, coordinar y archivar pasos de una red que incluía identidades falsas y documentos fraudulentos, en un contexto de rivalidad tecnológica creciente entre Estados Unidos y China.

Ben Nimmo, investigador principal de OpenAI, describió esta actividad como la “nueva cara” de la represión transnacional china. Y fue categórico al señalar su carácter “industrializado”: no se trata de un puñado de cuentas sueltas, sino de un engranaje que busca atacar a críticos del Partido Comunista Chino en múltiples frentes a la vez.
Según los datos expuestos, cientos de operativos gestionaron miles de cuentas falsas en redes sociales y foros. En una ocasión, se hicieron pasar por autoridades migratorias de Estados Unidos para advertir falsamente a un disidente en ese país de que sus declaraciones públicas podían violar la ley.
En otro episodio, la red intentó lograr la suspensión de la cuenta de un opositor usando documentos judiciales estadounidenses falsificados. La lógica es sencilla y fría: si no se puede callar una voz con un solo golpe, se la intenta ahogar con trámites, dudas y miedo.
La clave aquí no es “qué escribió” la IA, sino que funcionó como central de mando.
También te puede interesar:La IA de DeepSeek evita responder al 85% de los prompts sobre 'temas sensibles' relacionados con ChinaPensarlo ayuda con una analogía doméstica. ChatGPT, en este caso, no sería “la impresora” que produce volantes. Sería la libreta pegada en la heladera donde alguien anota quién llama, qué se dice, a quién se presiona y qué sigue mañana. La libreta no ejecuta nada por sí sola. Pero ordena la casa. Y cuando esa libreta se pierde, revela rutinas, prioridades y hasta el interruptor de cada luz.

OpenAI sostuvo que, de hecho, la mayor parte del contenido de la campaña no se generaba con ChatGPT, sino con otras herramientas, y luego se difundía en plataformas digitales y sitios web. Pero el uso como bitácora operativa permitió ver el mecanismo por dentro. Una vez detectado, OpenAI bloqueó la cuenta por violar políticas de uso.
Después de la mitad del texto, una pregunta se vuelve inevitable: ¿qué tipo de acciones se coordinaban?
Uno de los eventos registrados fue una campaña para simular la muerte de un disidente. Incluyó un obituario falso y fotos manipuladas (imágenes retocadas) de una lápida publicadas en internet. La investigación conecta ese material con rumores infundados que circularon en 2023, según documentó la edición en chino de Voice of America.
También aparece un pedido concreto: un plan en varias etapas para desprestigiar a la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, fomentando el descontento alrededor de aranceles estadounidenses sobre productos japoneses. ChatGPT rechazó la instrucción. Sin embargo, el informe apunta que en octubre, coincidiendo con la llegada de Takaichi al poder, se popularizaron etiquetas hostiles y quejas sobre esas tarifas en foros japoneses.
Este caso expone una realidad incómoda: la IA puede actuar como un amplificador, pero también como archivo. Y archivar es poder. Para el usuario común, la aplicación práctica no es “dejar de usar IA”, sino entender que estas herramientas, cuando se usan como agenda o borrador de operaciones, dejan huellas que pueden encender alarmas.
También te puede interesar:Sam Altman Advierte Que EE.UU. Subestima La Amenaza de IA De Próxima Generación ChinaEn paralelo, CNN enmarca el episodio en una disputa mayor por la supremacía en IA, con fricciones que alcanzan incluso al Pentágono y a empresas como Anthropic por las barreras de seguridad de sus modelos. Michael Horowitz, exfuncionario del Pentágono y experto en tecnologías emergentes, subrayó que el informe demuestra que China usa activamente IA para potenciar operaciones de información.
Como en cualquier casa, el problema no es la electricidad: es quién tiene acceso al tablero y para qué mueve los interruptores.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.