¿En Europa, algunos conductores de Tesla ya están viendo cómo el tablero se convierte en algo parecido a un copiloto con humor propio. La novedad se llama Grok y Tesla empezó a desplegarlo en Europa como una actualización gratuita de software para sus vehículos. El hallazgo, más allá del brillo tecnológico, es que la marca redobla su apuesta histórica: software propio y casi nada de servicios de terceros como Android Auto o Apple CarPlay.
Ahora bien, Grok llega en un momento delicado. El asistente arrastra la impronta de Elon Musk —“sigue siendo muy Musk”, señalan quienes lo probaron— y carga con polémicas recientes por usos indebidos, especialmente por contenido sexual generado con IA sin consentimiento en su ecosistema.
En la práctica, Grok se presenta como un “copiloto” inteligente integrado en el coche, un asistente conversacional a bordo que se abre desde el lanzador de apps o con el botón de voz del volante. Y si el usuario inicia sesión, pasa a ser el asistente por defecto del vehículo, como si tomara el mando del intercomunicador.

La clave para entenderlo sin tecnicismos es imaginar el auto como una casa con un tablero eléctrico central. Durante años, Tesla evitó “enchufar” asistentes ajenos. Con Grok, la marca instala un interruptor nuevo en ese tablero: uno que no solo prende luces, sino que también contesta, sugiere y conversa.
Porque un asistente de IA (inteligencia artificial, software que genera respuestas) no es una lista fija de comandos. Se parece más a un copiloto que escucha, interpreta y elige entre engranajes: navegación, manual del coche, entretenimiento y charla informal.
Y como en cualquier tablero, hay modos. Grok permite elegir voz y “personalidad”, igual que en la app móvil. También incorpora funciones que apuntan a la vida cotidiana: puede guiar hasta un destino, ubicar supercargadores cercanos para planificar recargas y recomendar opciones del manual digital del Tesla cuando el usuario no sabe dónde tocar.
También te puede interesar:Tesla Presenta el Cybercab: El Futuro del Transporte AutónomoPara que el sistema funcione, no alcanza con quererlo. Tesla exige ciertas piezas clave: el coche debe tener procesador AMD (el chip, el “cerebro” del sistema) y contar con software 2025.26 o posterior. Además, hace falta conexión WiFi o el paquete de conectividad premium para que el asistente tenga acceso en el vehículo.
Comprobar lo del procesador es simple, aunque esté escondido en menús: hay que ir a Controles > Software > Información adicional del vehículo. Si allí figura AMD, el “cableado” base está listo para recibir a Grok.
La disponibilidad anunciada apunta a varios modelos: Tesla Model S, Model 3, Model X, Model Y y Cybertruck. Es decir, un despliegue amplio, no un experimento para pocos.
El movimiento llega con una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando ese interruptor nuevo también trae un modo +18? Grok incluye un modo para adultos con una personalidad “polemista”, “sexy” y “extravagante”, y también modos para niños como “Hora del cuento” y juegos de preguntas y respuestas.
El problema es el contexto. Grok estuvo envuelto en polémicas por convertirse en foco de desnudos de mujeres generados mediante IA. Francia e India ya denunciaron este tipo de usos. Y en España, el Gobierno pidió a la fiscalía que investigue a X por la posible difusión de pornografía infantil a través de Grok.
Integrarlo en el coche no es un detalle menor: el habitáculo es un espacio doméstico sobre ruedas. Por eso, la oportunidad de tener un asistente útil para viajes y recargas convive con la necesidad de controles claros, especialmente si el sistema ofrece personalidades y modos sensibles.
También te puede interesar:Tesla Invierte 2.000 Millones de Dólares en la Empresa xAI de Elon MuskAl final, Tesla está poniendo una pieza central nueva en su tablero. Y como con cualquier interruptor potente, la diferencia entre comodidad y problema no depende solo de que funcione, sino de cómo —y con qué límites— se use.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.