¿Alguna vez viste cómo, en una oficina, dos personas clave se levantan de sus escritorios y de repente todo cambia de ritmo? En la industria de la inteligencia artificial pasa algo parecido: a veces un movimiento de nombres pesa tanto como una nueva línea de código.
Eso es lo que acaba de ocurrir entre OpenAI y Thinking Machines Lab. Según un memorándum interno, la directora general de aplicaciones de OpenAI, Fidji Simo, comunicó al personal que Barret Zoph y Luke Metz, cofundadores de la startup, dejaron ese laboratorio para reincorporarse a OpenAI.
La salida fue abrupta y llegó rodeada de versiones enfrentadas. La periodista de tecnología Kylie Robison publicó en X que Zoph fue despedido por “conducta poco ética”, y una fuente cercana a Thinking Machines sostuvo que habría compartido información confidencial con competidores. WIRED no pudo verificar de forma independiente esa acusación, y Zoph no respondió a solicitudes de comentarios.
Además, Simo aseguró en su nota interna que OpenAI no comparte las mismas preocupaciones sobre Zoph que tiene Mira Murati, CEO de Thinking Machines y exdirectora de tecnología (CTO) de OpenAI. También volverá a OpenAI Sam Schoenholz, otro integrante del equipo de Thinking Machines.
En paralelo, Murati confirmó en X la salida de Zoph y anunció un reemplazo: Soumith Chintala asumirá como CTO de la startup.
También te puede interesar:OpenAI Confirma que Sí Incluirá Publicidad Para Mantener ChatGPT Gratis Ante su CrecimientoAhora, para entender por qué esta vuelta suena como un “clic” en el cableado central del sector, conviene mirar el mecanismo: Zoph y Metz habían dejado OpenAI a fines de 2024 para fundar Thinking Machines con Murati. Zoph era vicepresidente de postentrenamiento (los “ajustes finales” del modelo), el trabajo de pulir una IA antes de que llegue a productos como ChatGPT o a la API de OpenAI (la “ventanilla” para que otras apps usen sus modelos).
El regreso de Zoph no es un dato de color. Es una pieza clave en el engranaje de “producto”: el tramo donde una investigación prometedora se convierte en una herramienta que responde rápido, se comporta mejor y comete menos errores.
Y, según Simo, Zoph le reportará directamente a ella; Metz y Schoenholz también trabajarán bajo su dirección, aunque aún deben definirse funciones específicas porque el anuncio se adelantó.
Además, Metz no vuelve como un nombre menor. Había trabajado dos años en OpenAI y contribuyó a proyectos como ChatGPT y el modelo de razonamiento o1 (una IA diseñada para “pensar” paso a paso).
En términos de tablero corporativo, OpenAI suma refuerzos en un momento sensible: recientemente perdió a su vicepresidente de investigación, Jerry Tworek. Thinking Machines, en cambio, recibe un golpe serio. Ya había perdido a otro cofundador, Andrew Tulloch, que aceptó un nuevo trabajo en Meta en noviembre.

El contexto financiero también enciende luces. Thinking Machines fue valorada el año pasado en 12.000 millones de dólares y estuvo en conversaciones para recaudar más de 4.000 millones con una valoración objetivo de 50.000 millones. Es una señal del apetito inversor por startups de IA lideradas por ex OpenAI.
También te puede interesar:El Nuevo Dispositivo de IA de OpenAI y Jonathan Ive Quiere Sustituir al Móvil TradicionalSu producto principal, Tinker, apunta a desarrolladores: permite personalizar modelos con datos propios. Dicho simple, es como ajustar una receta base con ingredientes de tu cocina para que el resultado tenga “tu sabor” y no el de un menú genérico.
Al final, esta historia revela una oportunidad y una fragilidad a la vez: en IA, el cableado humano—quién se va, quién vuelve, quién lidera—puede cambiar el funcionamiento de todo un sistema. Y eso, para el usuario común, se traduce en algo concreto: qué tan confiables, estables y útiles serán las herramientas que se usan todos los días.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.