¿Y si te dijeran que, en unos años, ahorrar para la jubilación será tan innecesario como guardar velas “por si se corta la luz”? La idea suena tentadora en un contexto de inflación y cuentas que no cierran. Pero también abre una pregunta incómoda: ¿quién paga la tranquilidad cuando el trabajo cambia de forma?
Elon Musk puso ese debate sobre la mesa con una afirmación tajante: la jubilación será “irrelevante” gracias a la inteligencia artificial (IA, software que aprende patrones) y la robótica (máquinas que ejecutan tareas físicas). Según su pronóstico, en 10 o 20 años habrá “recursos abundantes para todos”, y por eso no tendría sentido guardar dinero pensando en el futuro.

La clave de su argumento es un mecanismo simple: si las máquinas producen casi todo, el costo de muchos bienes y servicios bajaría, y las personas podrían vivir con un ingreso garantizado sin depender de un empleo tradicional. Sin embargo, esta visión choca con una preocupación muy actual: la IA ya acelera trabajos, crea contenido y empieza a reemplazar tareas que antes estaban reservadas a humanos.
Sam Altman, CEO de OpenAI, comparte parte de ese horizonte y lo traduce en una propuesta concreta: una Renta Básica Universal, es decir, un ingreso para toda la población cuando la automatización sea tan fuerte que el empleo no alcance para sostener el sistema.
Ahora bien, el hallazgo más importante de este cruce de ideas no está en el optimismo tecnológico, sino en la advertencia de los economistas que estudian pensiones. Geoffrey Sanzenbacher, investigador del Center for Retirement Research (CRR) de Boston College, es categórico: considera a Musk un “especulador” y cree que confiar en estas predicciones puede ser peligroso porque genera falsas esperanzas.
Alicia Munnell, también del CRR, directamente recomienda ignorar el consejo de “no ahorrar”. Señala que la distancia económica de Musk respecto del ciudadano medio le impide dimensionar cómo vive la mayoría y qué significa, en la práctica, no tener un colchón financiero.
También te puede interesar:La Fórmula De Elon Musk Para Exprimir a Sus Ingenieros Con IA En 24 HorasOlivia Mitchell suma un matiz: reconoce que Musk podría tener razón en algunos aspectos sobre el avance de la IA, pero no acompaña la conclusión de abandonar el ahorro.
Para entender el engranaje de este debate conviene imaginar una casa. La IA sería como un nuevo tablero eléctrico: promete automatizar luces, calefacción y seguridad con “sensores” por todos lados. Pero que el tablero sea moderno no significa que la vivienda deje de necesitar mantenimiento, ni que desaparezcan los cortes.

En términos cotidianos, la abundancia que imagina Musk sería como tener electricidad tan barata y estable que casi no pensás en la factura. El problema es que, hoy, la transición se parece más a una remodelación con la casa habitada: algunas habitaciones quedan impecables primero, otras se rompen, y el polvo llega antes que el confort.
Además, cuando la IA iguale o supere a las personas en muchas tareas, las empresas tendrán menos incentivos para contratar humanos en esos puestos. Ese “interruptor” económico no se activa de golpe, pero ya se siente en sectores donde el trabajo se fragmenta en tareas repetibles.
Los especialistas consultados coinciden en una pieza clave: hoy la estrategia prudente sigue siendo ahorrar, no ahorrar menos. Sanzenbacher incluso recomienda fomentar un mayor ahorro, anticipando años económicos más difíciles.
Porque, incluso si la automatización trae productividad, el camino hasta un reparto “abundante” de beneficios no está garantizado. Depende de reglas, impuestos, políticas públicas y de cómo se reparta el poder de negociación entre trabajadores y empresas.
También te puede interesar:Sam Altman ataca: ChatGPT vs. Grok, imparcialidad en duda tras la victoria de TrumpEn la práctica, el consejo se parece a algo simple: prepararse para escenarios adversos. Esforzarse por conseguir más ingresos cuando sea posible y construir reservas. No como un acto de miedo, sino como una herramienta de autonomía.
Si la IA termina siendo ese tablero eléctrico que abarata la vida, el ahorro no habrá sido inútil: habrá sido el fusible que te permitió atravesar la obra sin quedarte a oscuras.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.