¿Alguna vez te pasó que, en una reunión “para la foto”, todos sonríen y hacen el gesto correcto, pero el cuerpo dice otra cosa? A veces la señal más fuerte no es lo que se declara, sino lo que se evita. Y en inteligencia artificial, esas micro decisiones también pesan.
Eso fue lo que se vio en el cierre de la Cumbre del Impacto de la IA en Nueva Delhi, con Narendra Modi pidiendo una foto de familia que buscaba mostrar unidad. En esa escena, Sam Altman (CEO de OpenAI, creadora de ChatGPT) y Darío Amodei (CEO de Anthropic, detrás de Claude) quedaron uno al lado del otro.
El hallazgo visual fue simple y, por eso mismo, contundente: cuando los líderes entrelazaron manos y las alzaron como símbolo de cohesión, Altman y Amodei evitaron cogerse de la mano. Esa negativa rompió la cadena unitaria que el evento quería escenificar alrededor de “valores compartidos” para el desarrollo de la IA.
En la práctica, la foto funcionó como un interruptor: encendió, frente a las cámaras, una rivalidad que el sector conoce hace tiempo. No fue un desliz menor. Fue una señal de cableado interno en tensión entre las dos empresas más observadas del momento.
La falta de sintonía entre ambos ejecutivos tiene historia. Los desencuentros se remontan a 2021, cuando Amodei dejó OpenAI, donde era vicepresidente de investigación, y justificó su salida por discrepancias sobre la seguridad de los modelos (los límites y controles para evitar daños). Poco después fundó Anthropic junto con otros ex empleados de OpenAI y la convirtió en un competidor directo.
También te puede interesar:Anthropic Acusa a Laboratorios Chinos de Entrenar a 3 Modelos de IA con Datos de ClaudeY luego vino 2023, el año convulso de OpenAI: Altman salió de la compañía y volvió apenas cinco días después. En ese sacudón circularon rumores de un posible regreso de Amodei e incluso de una compra de Anthropic. No ocurrió. Pero dejó otro engranaje sensible: la sensación de que la rivalidad ya no era solo técnica.
Porque la competencia se mudó del laboratorio al escenario público.

Para entender por qué un gesto de segundos importa, se podría decir que en una casa, se puede tener un tablero eléctrico impecable y, un foco que no enciende porque dos cables no hacen contacto. No hace falta que explote nada: basta con una unión que no se concrete para que se note.
La foto de Nueva Delhi fue ese tablero: todos levantaron la mano para mostrar circuito cerrado, pero la unión entre Altman y Amodei quedó abierta. Y cuando el circuito está abierto, la promesa de “unidad” se vuelve una puesta en escena con una pieza clave ausente.
Además, el episodio llega en un momento donde la rivalidad tiene calendario. El 5 de febrero, OpenAI presentó GPT‑5.3‑Codex, un modelo para programación con agentes (sistemas que ejecutan tareas en cadena). Ese mismo día, Anthropic lanzó Claude Opus 4.6. El lanzamiento simultáneo dejó un mensaje: nadie piensa ceder terreno ni protagonismo.
Y hay otro mecanismo que tensó el vínculo: el negocio. La decisión de OpenAI de introducir anuncios en ChatGPT fue aprovechada por Anthropic para lanzar una campaña durante la Super Bowl de 2026, crítica con esa idea. Altman respondió en redes y calificó a Anthropic como una “empresa autoritaria”. El tono subió. Y el “debate de valores” se volvió también disputa de narrativa.
También te puede interesar:El Próximo Modelo de Anthropic podría anunciarse en las próximas semanas¿Qué cambia esto para el usuario común? Primero, acelera el ritmo: cuando dos gigantes compiten por ser “la central” de tu trabajo, tu estudio o tu atención, llegan más funciones y más rápido. Pero también crece el riesgo de fragmentación: distintos criterios de seguridad, distintos incentivos comerciales y distintos modos de “educar” a la IA pueden traducirse en experiencias menos previsibles.
En un foro que pedía cooperación global, dos líderes no pudieron sostener un gesto mínimo de unidad. La escena deja una oportunidad incómoda: si la IA es el nuevo cableado del mundo digital, el desafío no es solo innovar, sino aprender a conectar sin chisporroteos.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.