ChatGPT está a punto de cambiar una de sus fronteras más sensibles: las conversaciones sexuales podrían dejar de estar bloqueadas por defecto, aunque solo si OpenAI consigue verificar que el usuario es mayor de edad.
No se trata de una especulación sin base. El medio Android Authority asegura haber encontrado en la versión ChatGPT v1.2026.055 referencias a “chats traviesos”, una pista directa dentro del propio software que apunta a la creación de un “modo adulto” con acceso +18.

Abrir esta puerta no implica simplemente relajar filtros. El punto crítico sigue siendo la protección de menores en un contexto donde la inteligencia artificial está bajo fuerte escrutinio regulatorio. Cualquier cambio en este terreno afecta no solo al contenido permitido, sino a la arquitectura de seguridad y a la imagen pública del producto.
Este posible giro ya había sido anticipado. Sam Altman, CEO de OpenAI, habló de la idea de “tratar a los adultos como adultos”, sugiriendo que ciertos usos podrían habilitarse para mayores de edad en lugar de aplicar restricciones uniformes para todos. Más tarde, Fidji Simo confirmó que la compañía trabajaba en esa línea de un posible “modo adulto”.
La lógica detrás de esta postura no gira tanto en torno a lo moral como al diseño de un sistema que diferencie entre públicos. Implementarlo en un producto con millones de usuarios, sin embargo, es mucho más complejo que anunciarlo en una entrevista, ya que implica equilibrar libertad de uso, responsabilidad legal y reputación corporativa.
También te puede interesar:Caída de Usuarios en ChatGPT Se Dispara a 295% Tras Acuerdo con el Departamento de DefensaSegún la lectura de Android Authority, el ajuste consistiría en suavizar restricciones que hoy bloquean automáticamente conversaciones cuando derivan hacia contenido sexual explícito. En la práctica, el sistema dejaría de frenar de inmediato ciertos prompts +18 siempre que se cumplan condiciones específicas.
Este movimiento afecta directamente al corazón del producto: las políticas de seguridad y la forma en que el modelo responde ante intenciones sensibles. En IA generativa, las reglas no solo limitan lo que puede decirse, sino que moldean la experiencia y la percepción pública del asistente.
El elemento central no sería el contenido en sí, sino el mecanismo de acceso. La propuesta apunta a sistemas de predicción de edad que intentarían estimar si el usuario es mayor o menor de 18 años. Si el sistema no puede garantizar la mayoría de edad, lo clasificaría como menor por defecto, trasladando la carga de la prueba al usuario.

En caso de error, el desbloqueo podría requerir una verificación adicional mediante Persona, plataforma externa utilizada por OpenAI para confirmar identidad. Esto introduce un punto de fricción evidente: más libertad conversacional a cambio de mayor identificación.
El debate no se centra únicamente en permitir contenido adulto, sino en cómo hacerlo sin abrir riesgos legales ni reputacionales. El “modo adulto” sería menos una función aislada y más una pieza dentro de un marco regulatorio cada vez más exigente.
Si finalmente se activa, la discusión girará en torno al equilibrio entre seguridad y privacidad. La cuestión no es tanto si llegarán las conversaciones +18, sino cuán estrictas serán las comprobaciones y si los usuarios estarán dispuestos a aceptar las condiciones para acceder a ellas.
También te puede interesar:OpenAI recauda $6.6 mil millones y alcanza una valoración de $157 mil millonesMe dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.