El hallazgo no llega desde un laboratorio, sino desde una voz influyente del negocio tecnológico. En una entrevista con Fortune, Vinod Khosla, cofundador de Sun Microsystems e inversor de OpenAI, sostuvo que es “altamente improbable” que un niño que hoy tiene cinco años deba buscar empleo cuando sea adulto.
Además, durante su paso por el pódcast Titans and Disruptors of Industry, Khosla fue más lejos: pronosticó que hacia 2030 la inteligencia artificial podría realizar de forma autónoma cerca del 80% de los trabajos. No habló solo de tareas repetitivas. También incluyó a médicos, radiólogos, contables, diseñadores de chips y comerciales.

“Es altamente improbable que un niño de cinco años hoy necesite un trabajo cuando crezca”, señaló Khosla al explicar una transformación que, según su visión, no será un retoque del mercado laboral, sino un cambio de mecanismo.
Un médico podría supervisar agentes que revisen estudios, ordenen antecedentes y redacten informes. Un contador podría delegar balances, controles y proyecciones. El trabajo humano seguiría presente, pero más como quien mira el tablero general de una casa que como quien cambia cada foco con la mano.
También te puede interesar:OpenAI Lanza el Modo Visión en Tiempo Real y Compartir Pantalla en EuropaLa economía cuando el trabajo deja de ser la pieza central
Khosla sostiene que esta automatización masiva empujaría una economía de abundancia. Según su cálculo, unos 15 billones de dólares del PIB de Estados Unidos hoy provienen del trabajo humano, y esa parte podría evaporarse como categoría económica tradicional si las máquinas hacen la mayor parte de la producción intelectual y operativa.
Eso suena inquietante, pero su lectura es otra. Si bienes y servicios se vuelven mucho más baratos, el poder adquisitivo podría subir aunque el precio del trabajo caiga casi a cero. Su ejemplo fue directo: 10.000 dólares en ese futuro podrían rendir más que 100.000 dólares ahora.

Por eso habla de una oportunidad y no solo de una amenaza.
En ese escenario, profesiones de servicios como atención comercial o contabilidad podrían volverse casi gratuitas por competencia y reducción de costos. También cambiaría el valor de los títulos universitarios: dejarían de ser la llave automática de acceso al empleo, salvo en campos muy especializados o para quienes quieran aprender por interés personal.
También te puede interesar:OpenAI Lanza el Modo Visión en Tiempo Real y Compartir Pantalla en EuropaLa aplicación práctica de esa visión toca la vida diaria. Si trabajar deja de ser una obligación, estudiar ya no sería solo una inversión para conseguir sueldo. Sería, más bien, una elección. Y esa diferencia puede modificar desde las carreras más elegidas hasta la forma en que una familia piensa el futuro de sus hijos.
Sin embargo, Khosla advierte que no hay magia automática. La renta básica universal aparece como una respuesta posible, una idea que también mencionaron Sam Altman, Elon Musk y Bill Gates, pero todavía no está claro de dónde saldría el dinero ni quién pagaría esa transición.
La clave, entonces, no estaría solo en la tecnología, sino en la política. Si los gobiernos no diseñan reglas robustas, la abundancia podría concentrarse en pocas manos. Si ese engranaje funciona, en cambio, la vieja pregunta sobre “buscar trabajo” podría apagarse como un interruptor que ya no hace falta tocar.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











