¿Cuántas pestañas hay que abrir para decidir qué hacer en Roma, comprobar si quedan plazas y dejar una visita lista para reservar? La planificación de un viaje suele empezar con una pregunta sencilla, pero puede terminar como una mesa llena de folletos, horarios y comparaciones.
Civitatis integró su catálogo de actividades en ChatGPT y Claude para acercar esa búsqueda a una conversación con inteligencia artificial. El hallazgo práctico es que el viajero puede preguntar, descubrir propuestas, revisar detalles y consultar disponibilidad sin abandonar al principio el asistente.

La herramienta también permite añadir una experiencia al carrito durante el diálogo. Sin embargo, la reserva definitiva y el pago se realizan después en la web de Civitatis, una pieza clave para mantener el proceso de compra dentro de la plataforma de la compañía.
Andrés Spitzer, CEO de Civitatis, señala que los viajeros comienzan cada vez más a organizar sus viajes mediante conversaciones con herramientas de IA. La oportunidad, según explica la empresa, está en unir la inspiración con la compra y quitar pasos entre ambas fases.
Un cableado único entre el asistente y el catálogo
El mecanismo central funciona como el cableado de una casa. ChatGPT y Claude serían dos interruptores instalados en habitaciones distintas; el catálogo de Civitatis, en cambio, es la central que concentra la información de actividades, horarios y disponibilidad.
El servidor MCP funciona como una caja eléctrica que permite a varios interruptores consultar la misma central sin tener que tender cables nuevos para cada uno. MCP, siglas de Model Context Protocol, es un protocolo para conectar sistemas de IA con servicios externos.
En términos cotidianos, si una persona pregunta “¿qué hacer en Roma?”, el asistente no improvisa una lista aislada. Puede consultar el catálogo, localizar una actividad concreta, comprobar si hay plazas y preparar el carrito para que el usuario complete la operación cuando esté listo.

La clave no es que la inteligencia artificial cobre por el viajero. Es que ordena una parte de la conversación que antes obligaba a saltar entre buscadores, mapas, reseñas y páginas de reserva.
De una duda de viaje a una reserva preparada
La integración con ChatGPT ya está disponible y, de acuerdo con Civitatis, genera tráfico y reservas. Allí los usuarios pueden explorar actividades, conocer sus detalles y verificar la disponibilidad dentro de la aplicación antes de pasar a la web para pagar.
Claude ofrece un recorrido equivalente gracias al mismo servidor MCP. Esa infraestructura evita construir una conexión independiente para cada asistente, como si un edificio pudiera usar una única instalación central en lugar de rehacer sus tuberías cada vez que abre una nueva habitación.
Además, Civitatis validó la compatibilidad de su tecnología con Gemini. La empresa asegura que está preparada para activar esa integración cuando Google amplíe su programa de socios a Europa, Latinoamérica y otros mercados.
Este movimiento también marca un límite importante: la IA puede recomendar y preparar, pero el usuario conserva el momento decisivo de revisar la reserva y hacer el pago en la página oficial. Esa separación actúa como un interruptor de seguridad entre la ayuda conversacional y la transacción.
Para quien organiza una escapada, el cambio puede sentirse pequeño, aunque modifica un engranaje habitual: una pregunta espontánea deja de ser solo una idea y puede convertirse, en pocos pasos, en una experiencia lista para viajar.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.








