El hallazgo surgió el 4 de agosto en la cuenta de Claude Max 20x de Grant De Swardt, un consultor independiente de IA de East Sussex, Reino Unido. Aunque no había trabajado ese día, el consumo de tokens (unidades que miden el uso de una IA) comenzó a aumentar de forma anómala.

Al día siguiente desconectó los servicios vinculados a Claude, pausó sus tareas y dejó de usar la plataforma. Sin embargo, durante una prueba controlada, su cuota pasó del 45% al 55% sin actividad local, sin ejecución en la nube y sin tareas programadas activas.

Anthropic, la empresa detrás de Claude, reconoció una anomalía y suspendió temporalmente la cuenta  de Claude Max 20x de Grant De Swardt, consultor independiente de IA de East Sussex, Reino Unido.

Anthropic, la empresa detrás de Claude, reconoció una anomalía y suspendió temporalmente la cuenta. También invalidó las sesiones abiertas y devolvió 44,49 libras por el tiempo restante de una suscripción que costaba 200 dólares mensuales.

La pieza clave apareció después: Anthropic concluyó que una clave de sesión comprometida había servido para generar tokens OAuth no autorizados, permisos digitales que permiten entrar a un servicio sin volver a escribir la contraseña.

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Una llave copiada para usar una cuenta ajena

Los atacantes consumieron la cuota de De Swardt, como si conectaran varios electrodomésticos al medidor de otra persona

El mecanismo puede entenderse como el de un edificio con tarjeta magnética. La contraseña sería la llave principal, pero la sesión iniciada funciona como una tarjeta temporal que ya abre la puerta. Si alguien copia esa tarjeta, puede entrar sin forzar la cerradura y sin que el dueño lo note de inmediato.

En este caso, los atacantes no necesitaban usar Claude como De Swardt: consumían su cuota como si conectaran varios electrodomésticos al medidor de otra persona. La cuenta, según Anthropic, parecía haber sido utilizada por un servicio externo no autorizado para procesar actividad de otros usuarios.

La compañía no pudo determinar cómo obtuvo ese acceso. Sus evidencias eran compatibles con el robo de credenciales o datos de sesión, pero también con una conexión previa de la cuenta a un servicio externo.

Además, algunos usuarios recibieron correos donde Anthropic alertaba sobre un infostealer (programa malicioso que roba datos guardados), capaz de extraer contraseñas, sesiones iniciadas y credenciales desde el ordenador. Ese malware puede llegar mediante descargas infectadas, anuncios engañosos u otras fuentes ajenas a Claude.

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Ese malware puede llegar mediante descargas infectadas, anuncios engañosos u otras fuentes ajenas a Claude.

El problema central no es solo el robo. De Swardt solicitó un desglose detallado del consumo, pero el soporte mostraba el total utilizado sin explicar qué proceso, sesión o integración había gastado los tokens.

Es como recibir la factura de electricidad de una vivienda, ver que se duplicó y no tener acceso al tablero que indica qué aparato quedó encendido.

Tras contar su experiencia en Reddit, recibió unos 80 comentarios y encontró relatos similares. Un usuario afirmó que su consumo pasó del 0% al 100% sin utilizar el servicio; otro señaló un salto del 0% al 49% en apenas 12 minutos.

También hubo denuncias en GitHub, donde varios afectados describieron límites diarios agotados sin actividad propia. Anthropic cerró sesiones, revocó autorizaciones y realizó algunos reembolsos cuando detectó comportamientos sospechosos.

Para De Swardt, la interrupción tuvo un impacto directo en su negocio. Usa agentes de IA, sistemas que ejecutan tareas con cierta autonomía, para administración, programación, diseño web y automatizaciones para pequeñas empresas, como trasladar pedidos recibidos por correo a un software contable.

Su cuenta fue restaurada cerca de dos semanas después, pero canceló Claude y migró a Cursor. El caso revela una oportunidad pendiente para estas plataformas: dar a cada usuario un tablero claro, capaz de mostrar quién consume sus recursos y cuándo.

En un mundo donde la IA ya funciona como parte del cableado diario del trabajo, saber qué está conectado a la cuenta puede ser tan importante como cerrar la puerta de casa.

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