¿Cuántas veces una tarea simple termina con cinco pestañas abiertas, dos aplicaciones descargadas y una contraseña que nadie recuerda? OpenAI quiere que esa escena cotidiana cambie: que pedir ayuda a ChatGPT alcance para encontrar la herramienta adecuada y usarla sin salir de la conversación.
El hallazgo detrás de los anuncios de OpenAI en su Dev Day no es solo una función nueva. La compañía busca convertir a ChatGPT, que según sus cifras reúne a 1.200 millones de usuarios semanales, en una puerta central para descubrir, abrir y utilizar aplicaciones.
La pieza clave es que el chatbot empezará a recomendar servicios cuando detecte que pueden resolver una tarea. Luego, el usuario podrá conectarlos y trabajar desde el mismo chat, como ocurre con Figma, Adobe o una nueva aplicación de reuniones.
También aparece Iniciar sesión con ChatGPT: https://help.openai.com/en/articles/20001410-sign-in-with-chatgpt, una función que traslada la identidad del usuario y su cuota de uso de IA, es decir, la capacidad de inteligencia artificial ya disponible en su cuenta, a servicios externos. OpenAI inicia este mecanismo con 16 socios, entre ellos Notion, Vercel, T3, OpenClaw, Dactyl y Devin, de Cognition.
La propuesta modifica una costumbre instalada: buscar una app, instalarla, registrarse y aprender dónde está cada botón. En este caso, el chat podría convertirse en el lugar desde el que se pide el resultado, mientras el sistema propone el engranaje que hace falta.
ChatGPT como una casa con herramientas conectadas
ChatGPT quiere ser el pasillo central de una casa digital, capaz de acercar la herramienta precisa cuando el usuario la necesita. Las extensiones, paneles interactivos dentro de una conversación, funcionan como cajones que se abren en ese mismo pasillo sin obligar a visitar otra habitación.

Por ejemplo, la nueva aplicación de reuniones puede mostrar próximos eventos del calendario, tomar notas con IA y preparar un listado de acciones al terminar. En vez de alternar entre agenda, grabadora y documento, el usuario reúne esas piezas en una misma pantalla.
Además, las aplicaciones podrán compartirse mediante sitios web ligeros generados por ChatGPT. Cada compañero podrá ingresar con sus propias credenciales y permisos, una capa de acceso que define qué información puede ver o modificar cada persona.
OpenAI también amplió su arquitectura de plugins, complementos que conectan servicios externos, para admitir esas extensiones. Para los desarrolladores, la oportunidad es clara: crear una versión nativa para IA de su producto, del mismo modo que antes creaban una web o una aplicación móvil.
Los agentes que eligen la herramienta
La apuesta se vuelve más ambiciosa con Dots, los agentes autónomos de OpenAI, programas que pueden ejecutar tareas con aprobación del usuario. Cada uno tendrá un ordenador y un navegador propios en la nube, equipos virtuales que operan a distancia, y podrá usar aplicaciones conectadas.

Si alguien quiere crear una web o coordinar un calendario, no tendría que decidir primero qué programa descargar. El agente podría detectar la necesidad, proponer la aplicación adecuada y ejecutar el trabajo después de recibir autorización.
OpenAI asegura que Dots podrá conectarse con un ecosistema de más de 4.000 aplicaciones. También realizará investigación proactiva, búsquedas en segundo plano mediante accesos de solo lectura, aunque las acciones concretas seguirán bajo control del usuario.
La empresa lanzó además un mercado empresarial con más de 30 socios iniciales, entre ellos Adobe, Figma, HubSpot, Salesforce, ServiceNow, Palo Alto Networks y CrowdStrike. Sin embargo, no anunció un sistema de facturación o reparto de ingresos equivalente al de las tiendas de Apple y Google, ni prometió eliminar suscripciones externas.

El cambio, entonces, no consiste en borrar todas las aplicaciones. Consiste en que la próxima vez que haga falta una herramienta, el usuario quizá no tenga que salir a buscarla: la casa digital podría encender la luz en la habitación correcta.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











