¿Y si la inteligencia artificial pudiera identificar lo que necesita una planta antes de que sus hojas empiecen a marchitarse? La startup estadounidense Electric Plant trabaja en una tecnología que busca hacerlo posible mediante el análisis de las señales eléctricas que producen los vegetales. Su objetivo es mejorar el cuidado de los cultivos y optimizar el uso de recursos como el agua y los fertilizantes.
La compañía ha desarrollado Bombadil, un modelo de inteligencia artificial diseñado para interpretar estas señales y proporcionar información sobre el estado de las plantas. El proyecto ha conseguido 11,2 millones de dólares en financiación inicial para llevar su tecnología al mercado, según informó TechCrunch.
Bombadil utiliza sensores para interpretar las necesidades de las plantas
A diferencia de los animales, las plantas carecen de cerebro y sistema nervioso, pero sus organismos generan señales eléctricas relacionadas con sus respuestas a diferentes estímulos ambientales. Electric Plant pretende aprovechar esta actividad biológica para obtener información sobre las condiciones que afectan a su desarrollo.
Para conseguirlo, la empresa utiliza sensores que detectan pequeñas variaciones eléctricas en los tejidos vegetales. Estos dispositivos se fijan a los tallos leñosos o troncos mediante tornillos de acero inoxidable que alcanzan el cámbium, una capa de tejido vivo situada bajo la corteza.

Los datos recopilados se transmiten de forma inalámbrica y posteriormente se procesan en la nube mediante Bombadil. El modelo puede interpretar señales de aproximadamente 125 especies de plantas, entre ellas tomates, helechos, dalias y secuoyas.
La información obtenida podría ayudar a los agricultores a identificar las necesidades de sus cultivos y ajustar el riego o la aplicación de fertilizantes sin depender exclusivamente de indicadores visuales.
La empresa promete ahorrar agua y abaratar la monitorización agrícola
Uno de los principales objetivos de Electric Plant es impulsar la agricultura de precisión, un enfoque que permite adaptar las intervenciones agrícolas a las condiciones reales de cada cultivo. Según Justin Mast, cofundador de la startup, esta tecnología podría reducir el consumo de agua en un 20 % o más, además de contribuir a mejorar el rendimiento de las plantaciones.

La compañía también destaca el precio de sus dispositivos: cada sensor costaría unas decenas de dólares, frente a los miles de dólares que pueden alcanzar algunos sistemas profesionales de monitorización. Además, sostiene que bastarían un par de sensores por acre para obtener información representativa de una superficie agrícola.
Sin embargo, estas cifras son estimaciones comunicadas por la empresa y todavía deben evaluarse mediante resultados independientes.
¿Podrá la inteligencia artificial comunicarse con las plantas?
Por ahora, Bombadil se centra en interpretar las señales eléctricas de los vegetales. No permite mantener conversaciones con ellos ni demuestra que las plantas tengan emociones o comprendan el lenguaje humano.
A largo plazo, Electric Plant aspira a desarrollar sistemas capaces de enviar estímulos a las plantas y provocar respuestas específicas. Por el momento, su apuesta se concentra en aprovechar la inteligencia artificial para comprender mejor los procesos biológicos y utilizar los recursos agrícolas de forma más eficiente.

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Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.







