Todo el mundo mira a la inteligencia artificial ahora mismo, y con razón. Hay otra pieza del puzle tecnológico que podría cambiar las reglas en 2030 y que ya entusiasma a quienes marcan tendencia. Falta un detalle para entender por qué esa fecha importa tanto y qué papel vas a jugar tú.
Esa pieza es la computación cuántica. No la usas en tu móvil ni en el portátil, pero se cocina en laboratorios y centros de datos de Estados Unidos y Europa, y hasta Elon Musk presume avances en X. La cuestión es si puede igualar el empuje de la IA cuando ambos campos entren en su gran momento.
Según expertos como Sam Altman, 2030 podría ser el inicio de la llamada inteligencia artificial general, una IA capaz de superarnos en casi todo y de mejorarse sola. Muchos ven ahí una utopía posible. Ese mismo año aparece en las agendas de ingenieros y directivos como el de la “explosión” cuántica que pondrá presión a la IA.
La pista más directa llega del hardware y la arquitectura. IBM y AMD trabajan juntos para integrar la computación cuántica en sistemas de alto rendimiento, los mismos que hoy entrenan grandes modelos de IA. Su objetivo declarado es combinar ambas para lograr resultados que ninguna logra por separado. No se trata de sustituir, sino de encajar piezas.
Ese encaje tiene lógica práctica: el flujo híbrido. Un sistema cuántico propone candidatos a solución en optimización, química o búsqueda, y la IA refina, filtra y presenta. El resultado es una tubería de cálculo más rápida para logística, energía o salud. Por eso, aunque habrá competencia, verás mucha cooperación entre equipos de IA y de computación cuántica en los próximos años.
Conviene recordar de dónde venimos. La IA se ha convertido en la tecnología del momento, y muchos creen que puede empujar a la sociedad hacia una especie de utopía. La computación cuántica llevaba años en segundo plano, sin llegar al usuario común, hasta que los avances de hardware y control de errores la han devuelto al centro del debate tecnológico.
Con ese contexto, el escenario de 2030 centra miradas por una razón simple: podría coincidir el gran salto de la IA general con la madurez de la computación cuántica.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.