¿Cuántas veces grabaste un video “decente” y, al verlo, pensaste que solo le faltaba otro lugar, otra luz o un vestuario distinto para que pareciera una escena de película? Lo normal es resignarse o volver a filmar. Ahora aparece un atajo que cambia esa rutina.
El hallazgo llega desde Luma, la empresa detrás de la plataforma Dream Machine: su nueva herramienta Ray3 Modify permite modificar un video ya grabado para “meter” a una persona dentro de otra escena, como si el material original fuera arcilla digital. Y lo hace con una promesa clave: conservar el movimiento y la emoción del clip fuente.
Mientras referentes como Google u OpenAI empujan la generación de imágenes y videos desde texto (los famosos “prompts”), Ray3 Modify apunta a otro mecanismo: transformar metraje existente con material de referencia. Es, en esencia, una sala de edición con engranajes de IA, pensada para reimaginar lo que ya se filmó.
Amit Jain, cofundador y CEO de Luma, advierte que los modelos de video generativo son muy expresivos pero difíciles de controlar. Su apuesta, subraya, es acercar ese control a equipos creativos que necesitan resultados inmediatos sin repetir un rodaje físico.
La analogía doméstica ayuda a entenderlo. Si un modelo que genera video desde texto se parece a pedirle a un chef que cocine “algo rico” con una descripción, Ray3 Modify funciona más como llevarle una comida ya hecha y decirle: “dejá el plato, pero cambiame la salsa, el emplatado y la iluminación”. El núcleo está en respetar la intención original.
En el ejemplo del “viejo Oeste”, una persona simula montar a caballo. La IA identifica ese movimiento y ajusta las piezas clave de la escena para que parezca una cabalgata real: cambia el fondo, modifica el atuendo y adapta la atmósfera. Pero mantiene al mismo actor y su gestualidad, como si el cableado del cuerpo quedara intacto.
También te puede interesar:Nuevo Modelo IA de Luma para Generar Vídeo Desde el Fotograma Inicial hasta el FinalAhí aparece el interruptor más interesante: Ray3 Modify no exige un prompt de texto para operar. En lugar de “escribir” la escena, el usuario trabaja con referencias. Puede subir un video, aportar imágenes guía y definir características para convertir al actor en un orco, un caballero o incluso una versión “real” de la Mona Lisa, sin maquillaje ni efectos especiales tradicionales.
Además, Ray3 (el modelo principal) suma un control visual directo: permite dibujar sobre las imágenes para indicar qué cambios se desean en la escena. Ese gesto simple —marcar con el dedo lo que se quiere tocar— funciona como una perilla de ajuste para el sistema, una central de mando más humana.
La metodología que propone Luma se apoya en dos ideas prácticas. Primero, usar el video original como columna vertebral: movimiento, intención y emoción. Segundo, reconfigurar el contexto con referencias, como si se cambiara la escenografía alrededor de una actuación que ya está resuelta.
También se puede subir un fotograma de inicio y otro de fin para que la IA genere el tramo que conecta ambas imágenes. Ese “puente” automático (generación entre cuadros) apunta a una necesidad muy concreta de edición: unir momentos sin filmar lo intermedio.
En términos de acceso, Ray3 Modify llegará dentro de Dream Machine bajo suscripción mensual. El plan básico parte de 8 dólares al mes e incluye hasta 50 videos con marca de agua. Los niveles superiores habilitan generación y edición en 4K HDR (más detalle y rango de luz), con foco en material apto para documentales o cine.
La oportunidad, sobre todo para cineastas independientes, está en abaratar lo que antes era una pared: re-rodajes, cambios de vestuario, fondos nuevos o productos alterados en escena. Para el espectador común, el efecto puede sentirse como magia. Para quien produce, es un nuevo mecanismo de control.
Si el video era una actuación clavada en un lugar, Ray3 Modify propone algo distinto: que la actuación sea el ancla y el mundo alrededor, una escenografía intercambiable.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.