Microsoft introdujo un nuevo enfoque para administrar la presencia de Copilot en Windows 11. El hallazgo, en términos de gestión, es una política llamada RemoveMicrosoftCopilotApp, que permite a los administradores de TI desinstalar la aplicación Microsoft Copilot en dispositivos corporativos y educativos bajo criterios específicos.
Por ahora, esta pieza clave está en fase preliminar. Se habilitó en la compilación 26220.7535 (KB5072046) de Windows 11 a través del programa Windows Insider, el circuito de pruebas donde Microsoft ajusta mecanismos antes de llevarlos a la versión general.
La clave es que no se trata de “borrar la IA” del sistema. Microsoft aclara que el mecanismo elimina solo la aplicación de Copilot, no todas las capacidades de inteligencia artificial que Windows 11 puede tener activas según la configuración de cada organización.
Para entenderlo sin tecnicismos: es como la central eléctrica de una casa. Podés apagar una lámpara puntual sin cortar la luz del barrio.
En este caso, RemoveMicrosoftCopilotApp funciona como un interruptor del tablero: el administrador puede bajar una térmica específica (la app) sin tocar otros engranajes del sistema. Así, el “cableado” de IA que Windows 11 integra por otros caminos puede seguir ahí, si la política interna lo permite.
Ahora bien, ese interruptor no responde a cualquier toque. Microsoft puso condiciones, como si fuera un tablero con llave, para evitar cambios bruscos en equipos donde Copilot sí se usa o donde la app llegó por decisión del usuario.
También te puede interesar:Microsoft refuerza Copilot en Microsoft 365: Más automatización y productividad para las empresasLa política solo aplica en equipos gestionados con versiones avanzadas de Windows 11: Enterprise, Pro y EDU. Es decir, entornos donde la administración central es parte del contrato y del día a día.

Además, exige una condición poco intuitiva: el equipo debe tener instalados a la vez Microsoft 365 Copilot y Microsoft Copilot. Si falta uno de esos dos componentes, la directriz no permite proceder con la eliminación.
También hay una regla que protege la autonomía del usuario: si Copilot fue instalado manualmente por el empleado o el estudiante, la organización no puede desinstalarlo con esta política. Es un detalle que revela el objetivo de Microsoft: ordenar el software “de base”, no pelearse con instalaciones voluntarias.
Y aparece el criterio más concreto: la app no debe haberse ejecutado en los últimos 28 días. Esa ventana busca impedir que se retire Copilot de una computadora donde el uso reciente indica que todavía es necesario para trabajar o estudiar.
Cuando el administrador habilita la opción, la aplicación Microsoft Copilot se elimina de forma automática y en una única operación del equipo seleccionado. No es una desinstalación manual equipo por equipo: es un engranaje central que empuja el cambio.
El control no queda sellado para siempre. Los usuarios mantienen la posibilidad de reinstalar la aplicación más adelante si lo consideran necesario, algo que abre una oportunidad práctica: probar, medir impacto y volver atrás si el flujo de trabajo lo pide.
También te puede interesar:Microsoft relanza Copilot Chat: IA gratuita y agentes IA de pago por usoDetrás de esta decisión hay debates conocidos en sectores corporativos y educativos: protección de datos, seguridad, rendimiento del sistema y autonomía para definir qué herramientas se habilitan. La novedad no resuelve todo, pero sí ofrece un mecanismo más fino para ajustar la presencia de Copilot a las reglas internas.
Si la tendencia se confirma y esta función supera las fases habituales de test, el mensaje es claro: en el tablero de Windows 11, la IA ya no llega solo como “decoración”. Llega con interruptores, llaves y, sobre todo, con más capacidad de decisión para quien administra la casa.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.