En 2025, el dinero en apps móviles cambió de bando. Por primera vez a nivel global, los consumidores gastaron más en apps que no son juegos que en juegos, según el informe anual State of Mobile de Sensor Tower. Es una señal clara de que el móvil ha dejado de ser “la consola de bolsillo” para convertirse en la puerta de entrada a servicios, con la IA ocupando un lugar central.
El gasto mundial de los consumidores en apps alcanzó los 85.000 millones de dólares, un crecimiento interanual del 21%. No solo crece: lo hace con una inercia que ya no se explica únicamente por TikTok, Netflix o el enésimo editor de fotos.
De hecho, Sensor Tower subraya un dato que pone todo en perspectiva: esa cifra es casi 2,8 veces superior a la de hace cinco años. La pregunta, entonces, es inevitable: ¿en qué estamos gastando tanto dinero si no es en juegos?
La IA generativa fue una de las grandes protagonistas del año y lideró el crecimiento de ingresos dentro del ecosistema de apps. Los ingresos por compras dentro de la app en esta categoría se triplicaron con creces, superando los 5.000 millones de dólares en 2025. Esto ya no va de apps curiosas para probar un rato, sino de servicios de pago recurrente, comparables a una suscripción a Spotify o iCloud.
Las descargas también acompañaron: las apps de IA duplicaron cifras hasta alcanzar los 3.800 millones de descargas. Sin embargo, el dato más revelador no es cuánta gente entra, sino cuánta se queda.

En 2025, el tiempo total dedicado a apps de IA generativa alcanzó los 48.000 millones de horas, una cantidad de atención humana difícil de exagerar. Ese uso fue 3,6 veces superior al de 2024 y diez veces mayor que en 2023, una progresión que ya no se explica solo por el hype.
También te puede interesar:OpenAI Presenta un Agente para Investigación ProfundaCuando el uso crece así, es porque la IA empieza a comportarse como una utilidad cotidiana, al nivel del navegador o la mensajería: algo que se abre varias veces al día para resolver microproblemas reales.
La categoría estuvo claramente dominada por los asistentes de IA. De hecho, las 10 apps con más descargas dentro del segmento fueron asistentes, con nombres ya familiares como ChatGPT, Google Gemini y DeepSeek. Pero descargar no es lo mismo que pagar, y aquí el desequilibrio es todavía más evidente.

Solo ChatGPT generó 3.400 millones de dólares en ingresos globales por compras dentro de la app. El mensaje es claro: el móvil no es un canal secundario para la IA, sino una caja registradora masiva, impulsada por notificaciones, suscripciones de un toque y uso constante. Tiene lógica: cuando necesitas un asistente, lo necesitas en ese momento, y el único dispositivo que siempre llevas encima es el móvil.
En 2025, las apps de IA generativa superaron el billón de sesiones. Más de un trillón de aperturas, consultas y tareas lanzadas desde el bolsillo. Sensor Tower destaca un matiz importante: las sesiones crecieron más rápido que las descargas, lo que indica que los usuarios existentes intensificaron su uso a mayor ritmo que la llegada de nuevos usuarios.

Esto apunta a algo más profundo que la adopción inicial. La IA empieza a generar dependencia funcional: se abre más veces al día porque resuelve más cosas pequeñas, rápidas y concretas. No sustituye a una sola app, sino a decenas de fricciones dispersas.
Otro motor clave fue la inversión agresiva de gigantes como Google, Microsoft y X, decididos a competir cara a cara con ChatGPT. Cuando estas empresas pisan el acelerador, el mercado entero cambia de ritmo: más funciones, más despliegues y más integración con el ecosistema.
También te puede interesar:¿La IA nos Hace Más tontos?: El MIT Revela el Impacto Oculto de la IA en el AprendizajeEl informe señala mejoras claras en programación, generación de contenido, razonamiento, ejecución de tareas y precisión. El “chat simpático” pasó a ser un producto utilitario, menos demo y más herramienta. También se destacan avances en imagen y vídeo, con ejemplos como GPT-4o o Nano Banana de Google. A mayor potencia y mejores resultados, más fácil es justificar el pago mensual; la ecuación es simple y bastante implacable.
Entre los principales editores de IA, OpenAI y DeepSeek concentraron casi el 50% de las descargas globales, frente al 21% del año anterior. El patrón es conocido: primero hay decenas de apps, luego quedan unas pocas, y finalmente dos o tres se reparten el mercado.

A esto se suma que los editores de Big Tech elevaron su cuota del 14% a casi el 30%, desplazando a competidores anteriores como Nova, Codeway o Chat Smith. Competir contra modelos, infraestructura, distribución y acuerdos de sistema operativo no es una carrera justa; es una maratón con peso extra.
Sensor Tower estima que la audiencia total de asistentes de IA superó los 200 millones de usuarios en EE. UU. a finales de año. Pero el dato clave es otro: 110 millones accedían exclusivamente desde el móvil, frente a apenas 13 millones en 2024. El salto es brutal.

Si la IA vive en tu pantalla principal, el juego cambia. Las suscripciones se normalizan y el tiempo de uso se dispara. El móvil deja de ser un complemento y se convierte en el hogar natural de la IA de consumo.
Sensor Tower también recuerda que la IA no fue el único motor de ingresos. Redes sociales, streaming y productividad siguieron empujando el crecimiento. En redes, los usuarios pasaron una media de 90 minutos diarios, sumando casi 2,5 billones de horas, un 5% más que el año anterior.
Seguimos siendo los mismos humanos: nos atrapa el scroll, pero ahora también pagamos por pensar más rápido, crear mejor y trabajar con menos fricción. Si 2025 marca el punto en el que gastamos más en apps que en juegos, lo que viene suena a cambio de era. La app estrella ya no entretiene: te asiste. Y a este ritmo, el verdadero juego del móvil no es quién te engancha más tiempo, sino quién se queda con tu rutina diaria.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.