Spotify acaba de activar en Estados Unidos y Canadá una nueva función que cambia de forma notable la manera de “pedir música”: Prompted Playlists, listas creadas con IA a partir de prompts largos y conversacionales, disponibles exclusivamente para suscriptores Premium.
Ya no se trata de escribir algo genérico como “música para estudiar” y listo, sino de hablarle a Spotify como le hablarías a un amigo insistente, con contexto, matices y explicaciones… y que aun así logre entenderte.
El despliegue llega tras una prueba inicial en Nueva Zelanda, el clásico mercado “laboratorio” donde la plataforma suele testear nuevas funciones antes de escalarlas. El movimiento no surge de la nada: es una evolución directa de las playlists con IA lanzadas en 2024, que ya aceptaban indicaciones sencillas como “concentrarse en el trabajo con electrónica instrumental” o “animarse con canciones divertidas y movidas”.
El mensaje corporativo es bastante claro: no necesitas saber curar música, ni dominar géneros, décadas o el vocabulario que manejan los oyentes más intensos.
J.J. Italiano, responsable de Curación y Descubrimiento Musical Global en Spotify, lo resume con una frase pensada para quedarse: “no necesitas las palabras correctas, solo tus palabras”. La idea es simple: si puedes describir una sensación, un plan o un estado de ánimo, la herramienta debería devolverte una playlist que encaje.

Esto también funciona como una admisión implícita de algo habitual: abrir Spotify con una idea clara en la cabeza y rendirse porque da pereza construir la lista perfecta cada vez que cambia el mood. Spotify, evidentemente, no quiere que el usuario se vaya a otra app ni que se quede atrapado escuchando siempre lo mismo por comodidad.
También te puede interesar:Spotify Prueba ‘Prompted Playlists’, Listas de Reproducción Personalizadas con IALo realmente interesante de Prompted Playlists no es que “use IA” —eso ya es casi el estándar—, sino que acepta peticiones mucho más detalladas y conversacionales.
En una demo para prensa, Spotify mostró una playlist generada a partir de un prompt largo que pedía descubrir un artista nuevo o poco escuchado, ofrecer una visión general de su catálogo y colocar las cinco canciones más afines al gusto del usuario en las primeras posiciones. En la práctica, es decirle a la plataforma: “quiero explorar, pero no quiero perder el tiempo”, y dejar que ordene el descubrimiento de forma estratégica.

Los prompts, además, no requieren terminología musical. Puedes pedir una playlist inspirada en una tarde de lluvia con luz gris, en una serie de televisión o en una escena mental concreta, sin saber si eso encaja en dream pop, indie o electrónica downtempo.
Spotify lleva años construyendo su ventaja competitiva alrededor de una idea central: perfilar gustos a partir del uso real. La IA que impulsa esta función analiza el contexto musical en tiempo real —tendencias, cultura, listas de éxitos— y lo combina con un factor decisivo: todo tu historial de escucha desde que creaste la cuenta.
No se trata solo de “recomendar según lo último que escuchaste”, sino de un “te conozco desde hace años”, con todo lo bueno y lo problemático que eso implica. La plataforma es consciente de que esta personalización puede convertirse en una jaula, empujando siempre hacia lo familiar.

Por eso, el usuario puede indicar explícitamente que la IA no tenga en cuenta su historial. Esta opción abre una puerta interesante: romper hábitos, salir de la burbuja y pedir recomendaciones sin el peso de tu yo musical de 2018. Incluso es posible solicitar canciones que nunca hayas escuchado, algo que suena básico, pero que bien ejecutado resulta clave para un descubrimiento real.
Un detalle con potencial claramente viral es que los prompts se pueden compartir. Esto abre la puerta a un nuevo tipo de creador: personas que no diseñan playlists manualmente, sino que crean prompts tan bien pensados que otros quieren probarlos.
Aunque el texto del prompt sea idéntico, la playlist resultante será distinta para cada usuario, ya que se adapta a gustos e historial. En otras palabras, se comparte la receta, no el plato final. Además, la playlist generada puede modificarse después, así que el usuario no queda atado a lo que produzca la IA en el primer intento.
Spotify define Prompted Playlists como la “siguiente evolución” de su herramienta anterior de playlists con IA. Según la empresa, esta versión está más alineada con tendencias culturales en tiempo real, comprende mejor el comportamiento de escucha a largo plazo y ofrece un mayor nivel de control.
La función anterior, sin embargo, no desaparece, lo que puede generar cierta confusión: dos productos similares, nombres parecidos y usuarios preguntándose cuál usar. Al estar todavía en fase beta, también existen límites de uso que podrían cambiar con el tiempo.

Por ahora, la herramienta solo está disponible en inglés, y Spotify no ha confirmado cuándo llegará de forma global, ya que busca aprender primero de estos mercados iniciales. Si funciona como promete, la competencia ya no será únicamente por el catálogo más grande, sino por el mejor intérprete entre lo que piensas y lo que escuchas.
La prueba definitiva será la de siempre: que la IA no solo sorprenda, sino que sorprenda bien. Habrá que ver si Spotify logra ese equilibrio entre descubrimiento y precisión, o si esta nueva moda de prompts termina agotándose en pocas semanas.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.