}OpenAI ha presentado Education for Countries, una iniciativa para llevar herramientas de inteligencia artificial a colegios y universidades y, con eso, frenar la brecha digital entre países.
El programa se muestra como un adelanto educativo de OpenAI for Countries, anunciado en mayo. Esa iniciativa mayor busca apoyar a los países para desarrollar una IA alineada con principios democráticos, según la propia empresa. Y la educación aparece como el engranaje central para que esa idea no quede solo en discursos.
Además, OpenAI justifica el apuro con un dato de contexto: un estudio citado del World Economic Forum prevé que cerca del 40% de las competencias básicas de los trabajos actuales cambiarán de aquí a 2030 por la irrupción de la IA.
La clave del plan es trabajar con gobiernos e instituciones para tres objetivos: personalizar el aprendizaje, reducir carga administrativa docente y apoyar formación laboral en habilidades ligadas a la IA.
El programa también incorpora un componente de investigación para medir cómo la IA puede reforzar el aprendizaje y cómo impacta en la productividad docente. En otras palabras, no solo promete: intenta observar qué funciona y qué no cuando la herramienta se instala en aulas reales.

Otro engranaje es la OpenAI Academy, que ofrecerá certificaciones educativas asociadas a la iniciativa. La idea es que el acceso no sea solo “usar una app”, sino construir habilidades verificables para el mercado laboral.
Los primeros países en implementar OpenAI Education for Countries son Estonia, Grecia, Italia, Jordania, Kazajistán, Eslovaquia, Trinidad y Tobago y Emiratos Árabes Unidos. La lista es una señal: no se apunta solo a grandes potencias, sino también a países que buscan ganar terreno con decisiones rápidas.
En Estonia, ChatGPT Edu ya se usa en escuelas e institutos. El despliegue alcanza a más de 30.000 estudiantes, profesores e investigadores, según informó OpenAI. Es un número que permite probar el mecanismo con escala y detectar fallas del “cableado” antes de expandirlo.
En Grecia, la ministra de Educación, Sofia Zacharaki, describió el uso de esta tecnología como un paso significativo hacia el futuro educativo del país. Señaló que empodera a los profesores, amplía oportunidades para los jóvenes y los prepara para prosperar en un mundo que evoluciona rápido.
En Eslovaquia, el ministro de Educación Tomas Drucker destacó que la cooperación respalda el próximo Marco Nacional de Competencias en IA para profesores. Y en Trinidad y Tobago, el ministro de Administración Pública e Inteligencia Artificial Dominic Smith remarcó que los países pequeños también pueden ser pioneros en un uso responsable que abra un futuro más inclusivo y lleno de oportunidades.
Por lo pronto, OpenAI adelantó que durante este año anunciará una nueva tanda de países. Si el plan funciona, la brecha digital podría empezar a parecerse menos a una frontera y más a un problema técnico: uno que se resuelve con mejor cableado, buenos interruptores y tiempo de aula bien aprovechado.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.