xAI acaba de poner sobre la mesa Grok Imagine como API pública, y lo hace con un mensaje: “somos top en text-to-video”. La compañía presume de liderar el ranking de Artificial Analysis en generación de vídeo desde texto, justo en un momento en el que la guerra por el vídeo generativo se intensifica en producto, latencia y precios.
Grok Imagine se presenta como un stack unificado para texto a vídeo, imagen a vídeo y ediciones de vídeo guiadas por prompts, todo con audio sincronizado. No se trata de “otro modelo más”, sino de una API pensada para integrarse directamente en un pipeline de creación y generar variantes a escala, evitando la fragmentación de herramientas.
Para cualquier developer, lo primero no es el marketing, sino cómo se integra la tecnología en el backend. En este caso, xAI procesa las solicitudes como trabajos diferidos: se envía una llamada de generación o edición, se recibe un request_id y el recurso final se recoge una vez terminado el render.
Este enfoque funciona como los sistemas de colas habituales cuando el cómputo es caro o impredecible y no resulta viable mantener una conexión abierta esperando. A esto se suma el soporte de SDK con auto-polling, que consulta automáticamente el estado del proceso hasta que el resultado está listo.
Todo está claramente pensado para entornos de producción: campañas, herramientas internas y aplicaciones que generan contenido sin bloquear el frontend con esperas innecesarias. xAI no apunta solo a personas experimentando con prompts, sino a desarrolladores que construyen productos, equipos creativos que producen anuncios y empresas que necesitan iterar rápido entre múltiples versiones.
En generación de vídeo, la API permite definir clips de 1 a 15 segundos, el territorio natural de TikTok, Reels, Shorts y anuncios rápidos, donde prima el gancho y la iteración frente a narrativas largas.
La resolución disponible es 480p o 720p, lo que deja claro el enfoque del producto: velocidad, coste y volumen de pruebas antes que calidad cinematográfica en 1080p o 4K. En cuanto a formatos, se admiten relaciones de aspecto 16:9, 4:3, 1:1, 9:16, 3:4, 3:2 y 2:3, cubriendo desde YouTube hasta vertical puro y variantes intermedias para campañas multicanal.
La edición es donde estas herramientas se juegan el salto al uso profesional. En Grok Imagine, la duración del vídeo editado se mantiene igual que la del original, lo que permite retocar un asset concreto sin regenerar desde cero ni alterar el timeline.
Las ediciones se centran en reestilizar, añadir o eliminar objetos y lograr un control de movimiento más preciso. La promesa de fondo es clara: poder indicar ajustes como “hazlo más cinematográfico”, “cambia el producto” o “modifica el movimiento del personaje” sin introducir artefactos visuales.
Si este punto se cumple en producción, el cambio es significativo: pasar de generar decenas de vídeos a generar uno y editar múltiples versiones coherentes, algo clave para marketing y postproducción.
xAI insiste en tres prioridades: calidad, latencia y coste. En vídeo generativo no gana solo el que se ve mejor, sino el que alcanza un nivel visual suficiente, llega rápido y permite iterar sin disparar el presupuesto.
La compañía asegura el primer puesto en el ranking de texto a vídeo de Artificial Analysis, aunque estos resultados siempre deben leerse con contexto, ya que dependen de datasets, metodología y criterios como realismo, coherencia o estilo. Aun así, funcionan como una señal relevante al comparar proveedores.

Además, xAI cita comparativas side-by-side en IVEBench a 1280×720, donde Grok Imagine sería preferido frente a Kling o1 y Runway Aleph. No solo se habla de métricas técnicas, sino de preferencia visual directa, un factor especialmente decisivo en creatividad.
Uno de los movimientos más inteligentes del anuncio es que la distribución no se queda “en casa”. xAI menciona integraciones con Fal, ComfyUI, InVideo, Flora y HeyGen, llevando su tecnología a flujos de trabajo ya existentes.
Al integrarse directamente en las herramientas donde se crea contenido, se reduce la fricción y se acelera la adopción. Estas integraciones incorporan endpoints de generación y ajustes por prompt dentro de los workflows, posicionando la API como un motor que otros productos activan según necesidad, no como una app cerrada.

También aparece la carta enterprise-friendly: xAI se declara compatible con OpenAI, ofreciendo rutas específicas dentro de su API pública para generación y edición de vídeo por prompt. Queda por ver si esta compatibilidad se traduce en migraciones realmente sencillas o en ajustes que obliguen a modificar parte del backend.
Si Grok Imagine logra mantener en producción real su combinación de calidad percibida, baja latencia y costes controlados, puede convertirse en un proveedor comodín para anuncios y contenido social. La incógnita, como siempre en IA generativa, será la respuesta de la competencia, porque hoy lideras un benchmark y mañana una actualización silenciosa puede cambiar el tablero.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.