En medio de tensiones geopolíticas crecientes, el foco se movió con fuerza hacia el aire. Y el hallazgo no viene de un laboratorio abstracto: la empresa estadounidense Shield AI anunció un acuerdo con el Ejército de la India para suministrar drones V-BAT y licencias de su software de autonomía Hivemind.
La clave es que no se trata solo de comprar “aparatos”. Se trata de comprar el mecanismo que les da criterio en el aire. Según Sarjan Shah, director general de Shield AI para la India, el acuerdo refuerza una “cadena de suministro de defensa estrechamente integrada” entre Estados Unidos e India.

Mientras tanto, otros actores aceleran en paralelo. China presentó un enjambre de hasta 200 drones operables por una sola persona. Y la Marina Real Británica mostró su helicóptero autónomo Proteus. En ese tablero, Estados Unidos sigue como pieza central: desarrolla, usa y exporta sistemas no tripulados.
Ahora bien, ¿qué vuelve especial al V-BAT? Su diseño es VTOL (despegue y aterrizaje vertical, como un ascensor), lo que elimina la necesidad de una pista. Puede permanecer en el aire más de 12 horas y está orientado a misiones de ISR (inteligencia, vigilancia y reconocimiento, es decir, “ver y contar” sin exponerse).
La analogía central es simple: el dron es el cuerpo, pero Hivemind es el interruptor que decide qué hacer cuando el operador no puede.
En una casa, cuando se corta internet o hay una baja de tensión, algunos artefactos se apagan y otros siguen con un respaldo. En combate sucede algo parecido, pero con señales. La guerra electrónica es ese “ruido” que intenta dejar ciego o sordo al sistema. El V-BAT está pensado para operar en esos escenarios con interferencias, manteniendo su funcionalidad.
Y ahí entra Hivemind. Es software de autonomía (capacidad de actuar sin instrucciones minuto a minuto) que busca reducir la necesidad de un operador humano directo. En lugar de manejar el dron como si fuera un auto a control remoto, el operador pasa a dar objetivos y límites. El engranaje fino —ajustes en ruta, estabilidad, decisiones inmediatas— queda cada vez más del lado de la máquina.
Por logística, más que por glamour tecnológico. Una ventaja clave del V-BAT es su tamaño: puede desplegarse con solo dos personas. Además, se transporta en vehículos livianos, como una camioneta tipo pickup. Eso convierte a la vigilancia aérea en una herramienta más cercana, casi “de bolsillo”, para unidades que necesitan respuesta rápida.

También ayuda el diseño: rotor cerrado y un solo motor. Esa simplicidad funciona como una pieza clave para el uso en campo. Facilita el lanzamiento y, sobre todo, una recuperación sencilla, lo que permite reutilizar el equipo y prolongar su vida útil.
La capacidad VTOL abre otra puerta práctica: operar en terrenos de orografía compleja donde no hay pistas disponibles. India no es un tablero plano. El sistema está pensado para escenarios que van desde las cumbres del Himalaya hasta la costa del océano Índico, con condiciones geográficas muy distintas.
El acuerdo no es completamente nuevo, pero amplía de forma significativa las capacidades indias. Además, India avanza en la construcción de su propio centro de producción de V-BAT en Hyderabad. Ese detalle es central: no solo compra, también busca fabricar, sostener y escalar.
El V-BAT ya fue probado en situaciones reales de combate, un dato que en defensa funciona como sello de confianza. Y deja una señal clara: la autonomía no llega para “la paz”, llega para reducir personal expuesto y sostener operaciones en entornos cada vez más hostiles.
En el fondo, el cielo se está llenando de nuevos interruptores. Y cuando esos interruptores aprenden a operar solos, la guerra cambia de forma, como cambia una casa cuando su electricidad deja de depender de una sola llave.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.