IBM acaba de soltar una de esas bombas que te obligan a mirar dos veces los titulares: en plena paranoia por la automatización, la compañía planea triplicar la contratación de perfiles entry-level en Estados Unidos en 2026.
Y es que mientras media industria insiste en que la IA se va a merendar los puestos junior, IBM está diciendo justo lo contrario: “vamos a contratar más, no menos”.
En concreto, quien lo ha verbalizado ha sido Nickle LaMoreaux, directora de Recursos Humanos (CHRO) de IBM, durante el evento Leading with AI Summit de Charter.
Pero claro, la letra pequeña importa: no hablamos de “los mismos trabajos de siempre” con un filtro de IA encima.
Y es que LaMoreaux fue bastante clara: esta contratación incluye “todos esos trabajos” de los que se dice que la IA puede encargarse.
Evidentemente, eso suena contradictorio… hasta que te cuentan cómo están redefiniendo lo que significa ser junior en 2026.
También te puede interesar:IBM despidió a 8.000 empleados por la IA y ahora los busca desesperadamente de nuevoEn concreto, IBM ha revisado y modificado las descripciones de sus empleos de nivel inicial para que estén menos centradas en áreas automatizables.
Es decir, menos trabajo pensado para pasar horas picando código “de manual” y más trabajo donde la máquina no te salva con un prompt.
Y es que LaMoreaux mencionó directamente la programación como ejemplo de tarea que la IA puede asumir o, como mínimo, acelerar a lo bestia.
Pero claro, si quitas del mapa parte del trabajo repetitivo, ¿qué queda para un perfil junior?
A ello se le suma el giro hacia funciones más centradas en las personas, como la interacción con clientes y el trabajo de cara a negocio.
Básicamente, IBM parece estar diciendo: “si la IA se encarga del trabajo mecánico, tú vas a aprender a entender el problema, a hablar con quien paga y a aterrizar soluciones”.
Y es que ahí está el matiz: no se trata de contratar juniors para que hagan tickets sin pensar, sino para crear cantera en habilidades que, hoy por hoy, siguen siendo sorprendentemente humanas.
Evidentemente, hay una idea de fondo bastante pragmática: aunque una empresa como IBM no necesite la misma cantidad de talento junior para tareas técnicas repetitivas, sí necesita formar gente para los puestos que vendrán después.
Y es que si recortas la entrada a la empresa durante varios años, luego te quedas sin relevo para los roles de más nivel.
En concreto, el argumento es que desarrollar perfiles menos experimentados ayuda a asegurar que adquieran las capacidades necesarias para ocupar puestos de mayor responsabilidad en el futuro.
Es decir, el “pipeline” de talento no se mantiene solo fichando seniors carísimos de mercado; también se construye con aprendizaje interno.
Pero claro, esto también implica que el junior de 2026 va a entrar con una expectativa distinta: menos “hazlo como te digo” y más “entiende por qué lo hacemos”.
Y es que si la IA te genera código, informes o borradores, tu valor se desplaza hacia revisar, priorizar, decidir y comunicar.
Y es que la noticia llega en un momento rarísimo para el mercado laboral tecnológico, con discursos casi apocalípticos sobre la desaparición de los trabajos de entrada.
En concreto, un estudio del MIT de 2025 estimó que el 11,7% de los empleos en Estados Unidos probablemente ya podrían automatizarse con IA.
Es decir, no hablamos de “en el futuro quizá”: hablamos de una porción relevante del mercado donde la tecnología ya encaja, al menos sobre el papel.
Pero claro, automatizable no siempre significa automatizado.
Evidentemente, entre que una tarea sea posible y que una empresa la despliegue de forma segura, legal, rentable y sin liarla con datos, hay un trecho.
A ello se le suma que muchas compañías todavía están en fase de pilotos, probando herramientas, midiendo latencia humana (sí, el tiempo que tardas en aprobar o corregir lo que sugiere la IA) y peleándose con el “shadow AI” interno.
Y es que, La sensación en el sector es que 2026 podría ser el año donde se note de verdad el impacto en contratación.
En concreto, una encuesta de TechCrunch detectó que varios inversores creen que 2026 empezará a mostrar con claridad el impacto potencial de la IA en el mercado laboral.
Es decir, el dinero que financia start-ups y estrategias corporativas ya está descontando que veremos cambios visibles, no solo demos bonitas.
Pero claro, IBM no ha especificado cuántas personas va a contratar con esta iniciativa.
Y es que “triplicar” suena enorme, pero sin una cifra base es imposible saber si hablamos de cientos, miles o un ajuste más simbólico.
En concreto, el propio artículo indica que TechCrunch contactó con IBM para obtener más detalles sobre estos planes.
Evidentemente, también faltan piezas como: ¿en qué áreas exactas entrarán esos juniors?, ¿qué formación interna tendrán?, ¿cuánto peso real tendrá el trabajo con clientes frente a lo técnico?
Y es que si este movimiento sale bien, IBM podría estar marcando un patrón: el junior no desaparece, pero cambia de forma.
Pero claro, si sale mal, el riesgo es crear puestos “de entrada” que en realidad exijan experiencia previa en comunicación, negocio y herramientas de IA… o sea, la pescadilla que se muerde la cola.
Evidentemente, lo interesante de todo esto es que IBM está poniendo el foco donde casi nadie mira: cómo se rediseña el primer peldaño cuando la escalera entera está cambiando.
Y es que quizá el futuro no vaya de que la IA te quite el trabajo, sino de que te obligue a empezar tu carrera con otras habilidades desde el día uno.
Veremos si la competencia responde… o si 2026 nos demuestra que IBM simplemente ha leído antes que nadie hacia dónde se mueve el mercado.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.