¿Alguna vez sentiste que tu currículum está “bien”, pero que igual le falta una pieza para pasar el primer filtro? No es que tu experiencia haya perdido valor de un día para otro. Es que el mercado laboral cambió el cableado central y, hoy, la inteligencia artificial aparece como un interruptor de competitividad.
Ese es el hallazgo que revela Randstad, la multinacional de Recursos Humanos, al identificar cinco habilidades vinculadas a la IA que ya pesan en procesos de reclutamiento. No se trata solo de programar. Se trata de mostrar que se sabe trabajar con sistemas inteligentes de forma práctica y responsable.
Además, el informe pone una clave sobre la mesa: estas competencias no viven “fuera” del CV. Se pueden escribir, demostrar y sostener con ejemplos concretos. Y ahí aparece una oportunidad real para perfiles técnicos y no técnicos.

En primer lugar, Randstad destaca el manejo de herramientas y plataformas de IA. En la vida cotidiana sería saber usar bien los electrodomésticos nuevos. Un asistente de texto, un sistema de apoyo a decisiones o una solución sectorial puede acelerar tareas, pero solo si se conoce qué hace y qué no hace.
Ahora bien, usar herramientas no alcanza si no se interpreta lo que devuelven. Por eso, otra pieza clave es el análisis e interpretación de datos. Dicho simple: mirar números y encontrar sentido. No es acumular planillas, es convertir información en decisiones, como leer el medidor de luz para entender por qué subió el consumo.
Luego aparece una habilidad que suena técnica, pero no exige ser especialista: conocimientos básicos de machine learning (aprendizaje automático). Es entender el mecanismo general por el cual un modelo aprende con ejemplos, cuáles son sus límites y por qué puede equivocarse. Esa comprensión ayuda a hacer mejores preguntas, pedir mejores resultados y detectar errores antes de que lleguen al cliente.
También te puede interesar:Estudio de Oxford Economics Calma el Pánico a la Inteligencia Artificial y el Paro Laboral MasivoTambién gana peso la automatización de procesos mediante herramientas de IA. Automatizar no es “echar gente”: es identificar tareas repetitivas y diseñar un flujo más eficiente. Como poner sensores en luces de pasillo: no cambian la casa, pero evitan el desgaste de prender y apagar todo el tiempo. En un equipo, esa mentalidad suele traducirse en más velocidad y menos errores.

Finalmente, Randstad subraya ética y gobernanza en IA. Gobernanza es el “reglamento del edificio”: quién puede usar qué datos, con qué permisos, cómo se audita un sistema y qué se hace si aparece un sesgo. Es una competencia cada vez más valorada porque los riesgos son reales: privacidad, decisiones injustas y usos indebidos de información sensible.
Para llevar esto al terreno práctico, el CV necesita evidencia. No alcanza con escribir “IA”. Funciona mejor describir el engranaje: qué herramienta se usó, para qué tarea, qué cambió en tiempos o calidad, y cómo se cuidaron los datos. Ese nivel de detalle es el que vuelve creíble la habilidad.
En un mercado donde la IA se mete en casi todos los puestos, estas cinco piezas operan como un tablero ordenado. Y cuando el reclutador busca señales rápidas, mostrar que sabés dónde está el interruptor puede ser la diferencia entre quedar afuera o pasar a la siguiente entrevista.
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Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.