Hoy en día, la IA generativa (modelos que crean contenido desde texto) ya resuelve tareas que antes exigían Photoshop, Illustrator, Acrobat Pro o Premiere Pro, y lo hace en segundos. Por eso, según el análisis que circula en el sector, la era del “Photoshop como central” empieza a perder peso frente a chatbots como Microsoft Copilot, ChatGPT, Gemini o Grok.
Ese cambio de valor percibido ya se ve en la bolsa. En los últimos cinco días, Adobe perdió cerca de un 10% de su valor. En el último mes cayó un 17%. Y en un año, alrededor de un 32%. La señal es clara: el mercado está ajustando expectativas ante un nuevo mecanismo de creación.
Además, Goldman Sachs rebajó la calificación de Adobe a “Mantener” o “Vender”, con una advertencia que funciona como interruptor narrativo: la presión competitiva de la IA podría empujar a una obsolescencia parcial de Photoshop.

Ahora bien, ¿qué cambió exactamente? La clave no es que la gente haya dejado de editar imágenes. Es que el engranaje que hacía valiosa a la suite tradicional se está moviendo de lugar.
La analogía doméstica ayuda: durante años, Adobe fue como un taller completo en el garaje. Tenías sierras, taladros, lijas y una mesa grande. Era caro, ocupaba espacio mental y requería práctica, pero te dejaba hacer de todo.
La IA generativa, en cambio, se parece más a un electricista que llega a tu casa y, con una frase, te deja la instalación funcionando. No te entrega la caja de herramientas. Te entrega el resultado. El valor pasa del “software para hacer trabajo” a la “IA que hace el trabajo”.
También te puede interesar:Adobe propone una solución para proteger a los artistas del uso indebido de IAY cuando el usuario solo quiere que la luz encienda, el costo marginal (lo que cuesta un uso extra) se vuelve decisivo. Hoy, muchas herramientas de IA son gratuitas o muy baratas. Y, sobre todo, son más fáciles de usar que el software creativo clásico.
Adobe apostó fuerte por la nube y por el modelo de suscripción. Su paquete para consumidores ronda los 40,66 euros al mes por acceso a Photoshop, Illustrator, Acrobat Pro o Premiere Pro. Ese esquema tenía sentido para estabilizar ingresos. Pero frente a alternativas que entregan resultados inmediatos, empieza a sentirse como un disparo en el pie.
Por eso, en la web de Adobe hoy predominan descuentos. No es un detalle menor: suele ser una pieza clave cuando una empresa intenta retener clientes que ya probaron otra forma de hacer lo mismo.
El problema se agrava porque la comparación dejó de ser “Photoshop versus otro editor”. Si Adobe se presenta como empresa de IA, compite contra los líderes de IA. Y ahí el listón es más alto.
Adobe lanzó Firefly, su IA de generación de imágenes integrada a su ecosistema. Pero el análisis sostiene que Firefly está tecnológicamente obsoleta. En especial, falla en un punto muy visible: el texto dentro de las imágenes suele salir ininteligible, un error que arruina afiches, banners o piezas con tipografías.
Para un usuario particular, la oportunidad es inmediata: resolver ediciones, piezas simples o ajustes rápidos sin pagar una suite completa. Para una empresa, el interruptor está en la escala: muchas están yendo hacia plataformas grandes, como Microsoft 365 Copilot, donde la IA se compra “a granel” para toda la organización.
También te puede interesar:Ahora puedes editar fotos de Adobe Stock con IA antes de ComprarlasPor eso también se entiende el castigo a otras compañías SaaS. Salesforce perdió alrededor de un 30% en el último año, y firmas como Asana o Atlassian enfrentan una dinámica similar: el valor se desplaza desde la app concreta hacia la plataforma de IA que centraliza el trabajo.
Mientras tanto, empresas con inversiones fuertes y visibles en IA, como NVIDIA, Google o Palantir, capturan el entusiasmo de esta “fiebre del oro”.
La pregunta de fondo es doméstica y contundente: si hoy podés pedir “arreglame la foto” y tenerla lista en segundos, ¿cuánto vale seguir pagando por el taller completo? En los próximos meses, esa respuesta seguirá moviendo el cableado del negocio creativo.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.