¿Qué ocurre cuando una empresa dice que necesita menos personas, pero al mismo tiempo sigue sumando empleados y destinando cifras récord a una nueva tecnología? La respuesta no siempre está en una máquina que reemplaza a un trabajador. A veces, está en el tablero desde el que se decide hacia dónde se mueve el dinero.
Amazon se ha convertido en una pieza clave para entender cómo la inteligencia artificial cambia el empleo: no elimina necesariamente puestos en bloque, sino que desplaza recursos entre áreas. Jeff Bezos sostuvo en una entrevista que la IA no fue la principal causa de los despidos recientes, aunque reconoció que tendrá un lugar prioritario en el futuro de la compañía.
El hallazgo surge al mirar la plantilla y las inversiones de Amazon en conjunto. La empresa despidió a 14.000 personas en octubre de 2025 y a otras 16.000 en enero de 2026, hasta sumar 30.000 bajas en tres meses. Sin embargo, su número total de empleados apenas cayó.
Bezos atribuyó el ajuste a la expansión acelerada durante la pandemia. Amazon pasó de 798.000 empleados a finales de 2019 a 1,6 millones dos años después, impulsada por el salto de las compras online y la presión de responder a cada pedido.
También te puede interesar:Amazon se centra en la IA con un plan para invertir $100 mil millones para 2025La pandemia funcionó como una casa que recibe invitados inesperados durante meses. Amazon abrió habitaciones, contrató personal y amplió sus pasillos para que nada se detuviera. Cuando el ritmo cambió, el mecanismo no fue simplemente apagar las luces: fue decidir qué habitaciones conservar y cuáles convertir en otra cosa.
El cableado de una empresa que cambia de prioridad
Ese es el interruptor central. Los despidos se concentraron sobre todo en áreas corporativas y tecnológicas, como Alexa, dispositivos, Prime Video y publicidad. En cambio, almacenes, centros logísticos y reparto no fueron el foco principal, pese a que allí habría sido más lógico un ajuste si el problema fuera una caída de la demanda de comercio electrónico.
Beth Galetti, directiva de Amazon, habló de reducir capas jerárquicas, aumentar la responsabilidad individual y eliminar burocracia. En términos domésticos, la compañía parece estar quitando puertas y pasillos internos para que las decisiones lleguen antes de la entrada a la salida.
Pero la clave está en qué se construye con el espacio liberado. Amazon cerró 2025 con 1,576 millones de trabajadores y elevó la cifra a 1,595 millones durante el primer trimestre de 2026, según los documentos de la empresa. Es decir, los recortes no produjeron una reducción relevante de la plantilla global.
También te puede interesar:Amazon se centra en la IA con un plan para invertir $100 mil millones para 2025Andy Jassy ya había advertido en un memorándum de junio de 2025 que la IA generativa, permitiría hacer algunas tareas con menos personas. Más tarde, presentó los ajustes como una forma de volver más ágil a Amazon.
La lectura cambia al observar AWS, la división de computación en la nube de Amazon. La compañía facturó 200.600 millones de dólares en el segundo trimestre, un 20% más que en el período anterior, mientras AWS creció un 37%.
Además, Amazon elevó su gasto de capital para 2026 a unos 220.000 millones de dólares, principalmente para infraestructura de IA. Ese dinero financia centros de datos, chips y servidores: el cableado físico que permite a los modelos de inteligencia artificial responder, aprender y operar a gran escala.
Karan Girotra, profesor de Cornell, señaló que las compañías pueden reducir personal, atribuir la medida a la IA y construir un relato de creación de valor. Su observación revela una diferencia importante: la tecnología puede ser la herramienta visible, pero la decisión responde también a prioridades financieras y organizativas.
Para el trabajador, la oportunidad y el riesgo están en el mismo movimiento. La IA no solo automatiza tareas; cambia qué departamentos son considerados centrales y cuáles dejan de serlo. En Amazon, la energía parece desplazarse desde negocios menos rentables hacia la infraestructura que alimenta su futuro digital.
La casa no se vacía: cambia sus habitaciones de lugar. Y ese mecanismo, más que una simple sustitución entre personas y máquinas, puede definir la nueva arquitectura del empleo.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.










