¿Qué pasaría si un día tu jefe te dijera que el trabajo “sale mejor y más rápido” con menos gente, aunque la empresa esté ganando dinero? Esa escena, que suena a ficción incómoda, acaba de volverse real en una de las compañías más conocidas del mundo fintech.
Esta semana, Jack Dorsey, fundador de Twitter y actual CEO de Block (matriz de Square, Cash App y Tidal), anunció el despido de alrededor del 40% de su plantilla. El hallazgo detrás del anuncio no es una caída de ventas ni una crisis de caja: Dorsey lo presentó como un movimiento proactivo impulsado por la inteligencia artificial.

Block pasará de más de 10.000 empleados a poco menos de 6.000. Eso implica más de 4.000 despidos en un solo día. Y, según el propio Dorsey, ocurre en una empresa con negocio sólido, ganancias brutas crecientes, más clientes y mejora de la rentabilidad.
La directora financiera de Block, Amrita Ahuja, sostuvo que el recorte busca avanzar más rápido con equipos más pequeños y muy talentosos, apoyados en IA para automatizar más trabajo. Es, en su relato, un cambio de engranaje interno: menos capas, más velocidad.
También hubo una razón “humana” en la forma: Dorsey dijo que prefería un corte drástico antes que rondas sucesivas, porque esas tandas cortas dañan más la moral y erosionan la confianza de clientes y accionistas.
Para los trabajadores, el paquete incluye una indemnización de 20 semanas de salario base más una semana adicional por cada año de antigüedad, la posibilidad de conservar los dispositivos corporativos y un pago extra de 5.000 dólares.
La clave está en cómo se está usando la IA dentro de las empresas. Dorsey no habló de un robot que reemplaza a una persona “uno a uno”. Habló de productividad: la idea de que, con herramientas nuevas, el mismo equipo produce más en menos tiempo.
Para bajarlo a tierra, sirve una analogía doméstica: la IA funciona como un interruptor que reorganiza el cableado de la casa. No cambia el objetivo (que haya luz), pero sí cambia cuántas manos hacen falta para lograrlo. Antes, para iluminar cada ambiente, había que tender cables, revisar llaves, hacer mantenimiento a mano. Ahora, parte de ese trabajo se “autocompleta” con sistemas que detectan, corrigen y sugieren.
En términos de oficina, eso se traduce en automatización: tareas repetitivas que pasan a un sistema. Y también en equipos más “planos”, con menos jerarquías. La IA se vuelve una pieza central del flujo de trabajo, y la empresa recalcula el tamaño que considera justificable.
El recorte no llega de la nada. Block ya había despedido a 931 empleados en marzo de 2025 y cerca de 1.000 en enero de 2024. Además, la compañía llegó a superar los 12.000 empleados en 2022, en plena expansión pandémica, una sobrecontratación que muchas tecnológicas corrigieron entre 2022 y 2024.

Sin embargo, Dorsey insiste en que el detonante central es la IA. En una presentación de resultados, sostuvo que el incremento de productividad “inevitablemente” lleva a recortes porque se necesitan menos manos para hacer el mismo trabajo.
Tras el anuncio, las acciones de Block subieron más de un 24%. Eso refuerza una dinámica incómoda: los inversores premian los despidos masivos como señal de eficiencia y modernización, incluso cuando la empresa no está en rojo.
El profesor de finanzas Michael Blank advirtió que esto puede disparar una competencia entre CEOs por demostrar que están “mejor preparados” que sus rivales, usando recortes para mejorar la capitalización bursátil. Y la inversora Jessica Verrilli lo ve como algo que se extenderá a la mayoría de las empresas cotizadas, con un debate de fondo: si habrá menos empleados, cómo se reparte el beneficio generado.
La oportunidad, para quien mira desde afuera, es entender el mecanismo: la relación entre empleo y producción está cambiando. Y, como en una casa con nuevo cableado, el desafío será que la luz no se encienda solo en una habitación.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.