La alcaldía de Carlos Fernando Galán ha puesto sobre la mesa “La Bogotá Capital Digital”, una apuesta para convertir las farolas de la ciudad en postes inteligentes con IA. Importa porque el alumbrado público inteligente puede mejorar la seguridad, ahorrar energía y vigilar la calidad del aire. Falta un detalle clave: cómo funcionará para ti en la calle y qué cambia en tu día a día.
El proyecto de acuerdo 767, radicado ante el Concejo de Bogotá, vincula a ETB, la Consejería Distrital de TIC y la Secretaría de Hacienda. La idea es clara: instalar sensores, cámaras y dispositivos conectados en los postes de iluminación de distintos barrios. Con todo, el despliegue será progresivo y dependerá de contratos, obras y pruebas piloto que se irán revisando por zonas.
¿Qué incluye exactamente? La administración plantea la instalación de entre 15.000 y 50.000 cámaras para reforzar seguridad y movilidad. Cada poste integrará luminarias regulables a distancia, sensores de calidad del aire y ruido, y botones de pánico en espacios públicos. La clave no está solo en el hardware, sino en cómo se coordinan los datos y las respuestas en tiempo real.
Dicha red se apoyará en fibra óptica, señal inalámbrica y tecnología 5G para mover grandes volúmenes de información hacia un Centro de Monitoreo y Control. Desde allí se activarán acciones sobre seguridad ciudadana, tráfico, protección ambiental y emergencias.
Los datos se procesarán en plataformas digitales que analizan eventos en tiempo real y proponen respuestas. Según el documento base, “cada poste dejará de ser solo una fuente de luz para convertirse en una red inteligente”. La verificación de este medio se apoya en el texto del proyecto radicado y en comunicados técnicos distritales, contrastados con iniciativas públicas de Barcelona, Seúl y Buenos Aires.
Vas a poder distinguir un poste inteligente por sus luminarias LED regulables, los sensores discretos y, en algunos casos, un punto de acceso Wifi. Las luces bajarán o subirán intensidad según hora, presencia y clima. Si lo comparamos con la app móvil de tu banco, la lógica es parecida: hay “eventos” que disparan acciones automáticas con reglas claras.
En tráfico, las cámaras reconocerán flujos de vehículos y personas para ajustar semáforos cercanos o proponer desvíos. En seguridad, los botones de pánico generan una alerta prioritaria y geolocalizada que llega al centro de control, que envía apoyo. En salud ambiental, si sube la contaminación o el ruido, el sistema marca el punto caliente y activa medidas correctivas en coordinación con las autoridades.
El avance del alumbrado público inteligente dependerá de la aprobación del proyecto, la contratación y las obras de red. Señales a vigilar: cuadrillas tirando fibra en tu zona, nuevos puntos Wifi en plazas y carteles de obra con mención a “alumbrado inteligente”. El primer hito será la votación del Concejo y, después, licitaciones y pilotos por sectores.
La administración insiste en que vas a poder sentir más seguridad gracias a la conexión en tiempo real, gastar menos luz con luminarias que se encienden solo cuando hace falta y tener mejor conectividad con Wifi público. Los datos también ayudarán a planificar servicios y a decidir intervenciones con información verificable, algo clave para gastar mejor el presupuesto y para la calidad de vida.
Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.