Gemini incorporó Lyria, un modelo de IA pensado para generar canciones a partir de texto. Con ese engranaje nuevo, el asistente de Google pasa de “escribir sobre música” a “hacer música” y se mete de lleno en el terreno donde ya juegan herramientas como Suno.
Ahora bien, Lyria en Gemini todavía está por detrás de algunas soluciones especializadas en capacidades. Pero ya revela una oportunidad clara: puede entregar resultados sorprendentes en segundos y con una pieza clave que muchos buscan en un solo lugar: música, letra y voz cantada.
Lo central del mecanismo es que el usuario escribe un prompt (instrucción en texto) y Gemini activa internamente a Lyria para componer. El sistema no solo arma la base musical: también genera la letra completa y la voz que la interpreta. Y, si se le pide, puede cantar en el idioma indicado, sin vueltas.

Un detalle clave del formato: las canciones salen como clips de unos 30 segundos. No apunta a producir un álbum de una sola vez, sino pequeñas piezas listas para compartir, probar y regenerar hasta que encajen con la idea original.
El primer método es guiado. En Gemini aparece una herramienta llamada “Crear música”, accesible desde el menú de herramientas (por ejemplo, en Chrome) y, a veces, como sugerencia debajo del campo de escritura al iniciar un chat nuevo. Al entrar, el usuario elige un estilo musical o bases pregeneradas que se pueden preescuchar.
Después llega la parte más humana: describir qué se quiere. En el prompt se puede indicar el estilo general y el subgénero, el idioma, el ritmo o tempo, la temática, y hasta la estructura (estrofas, estribillo, puente). También se puede pegar una letra completa o simplemente listar palabras y frases clave que deben aparecer.
Cuando se envía esa descripción, Gemini invoca a Lyria y devuelve la canción. Se reproduce dentro del asistente y también se puede compartir. Si no convence, hay opción de regenerar. Y si “casi” funciona, se puede afinar con pedidos puntuales sobre esa misma creación.

El segundo método es más directo: escribir en el chat “hazme una canción…” y detallar las mismas variables. Si Gemini detecta que se trata de música, activa automáticamente a Lyria y completa la generación en pocos segundos. Desde ahí, se puede seguir iterando o arrancar una canción nueva desde cero.
En la práctica, esta integración cambia el uso cotidiano: ya no hace falta saltar entre apps para bocetar una idea musical. Lyria convierte a Gemini en una especie de libreta sonora: rápida, corregible y con un cableado interno que se ajusta con palabras.
Para muchos, el valor no está en reemplazar músicos, sino en destrabar el primer borrador. Como cuando una luz se prende por fin en el ambiente que faltaba, y de golpe la casa —o la canción— se entiende mejor.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.