Guibert Englebienne, cofundador y presidente de Globant, lanza una alerta que te interesa si decides dónde poner el presupuesto tecnológico este año. Dice que vivimos en un “Far West” de la IA y que la mayor parte del dinero no vuelve en resultados. Según Englebienne, muchas organizaciones se han lanzado a probar modelos, plugins y “copilotos” sin un plan, y ahí empieza el problema.
Desde 2022 cambió el juego. La IA entiende lenguaje natural y acepta imágenes, y eso la hace “usables” por cualquiera. Tú abres una app, escribes lo que quieres y listo. Esa accesibilidad dispara la adopción individual y crea la sensación de que todo va más rápido. En la empresa la profundidad es distinta.
Englebienne lo llama “paradoja de productividad”: los empleados usan la IA para tareas personales y microahorros de tiempo, pero no para transformar procesos críticos. El resultado es que el 95% de la inversión en IA no ofrece impacto tangible en negocio, un dato apoyado por estudios del MIT publicados en 2023. Inviertes, pruebas y… no cambia el indicador que importa.
La propuesta de Englebienne pasa por aislarte de esa volatilidad. Globant ha creado una plataforma que abstrae la complejidad y te permite cambiar de proveedor sin reescribir código. Encima de esa base, vas a poder construir “agentes” de IA: softwares autónomos que ejecutan funciones concretas y se conectan con tus sistemas internos.
Englebienne recuerda que ya vivimos ciclos similares. Entre 1950 y 1975, la informática se centró en procesos de negocio. Desde 1975, las microcomputadoras democratizaron la productividad individual. Ahora, la IA combina ambas capas: aplicaciones que razonan, acceden al conocimiento y se comunican por lenguaje e imágenes. El salto invita a revisar cualquier app creada en las últimas décadas.
¿Qué implica para el empleo? Cambios profundos, sí, pero sin “desapariciones mágicas”. La IA altera cómo ejerces tu profesión y qué tareas asumes, y abre espacio a nuevos perfiles. Tu inversión en IA debería incluir formación, rediseño de procesos y controles de calidad, no solo licencias y APIs.
También te puede interesar:La IA Necesita Ética y Control, Advierte Fei-Fei Li: el verdadero Peligro no Está en la TecnologíaEnglebienne es optimista con Argentina y pide estabilidad para crecer. Su mensaje aplica a cualquier geografía: cualquier país, aunque no sea central, puede jugar un papel relevante si combina talento, reglas claras y foco en producto. Esa base es la que convierte tu inversión en IA en ventajas sostenibles, no en pruebas que caducan.
En última instancia, el “Far West” no va de promesas, va de método. Orden de casos de uso, arquitectura agnóstica, agentes conectados a tus sistemas y responsabilidad social. Si mides impacto y mantienes capacidad de cambio, tu inversión en IA dejará de ser un experimento caro para convertirse en resultados que puedas defender trimestre a trimestre.
Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.