McDonald’s estaría ampliando el uso de inteligencia artificial para recomendar precios en Estados Unidos y otros mercados. El hallazgo surge de una investigación de Reuters, que revisó capturas del motor de precios de la compañía tomadas en agosto de 2026 y habló con nueve fuentes con conocimiento directo de la estrategia.
La herramienta analiza millones de transacciones diarias en casi 14.000 restaurantes estadounidenses. Con esos datos, calcula lo que McDonald’s llama el “precio óptimo” para cada producto y cada local, desde una Big Mac hasta un café con descuento para personas mayores.
Reuters señala que el sistema también incorpora información pública de los menús en línea de competidores como Wendy’s y Burger King. Ambas cadenas aseguraron que no usan inteligencia artificial para decidir sus propios precios.
La pieza clave es el aprendizaje automático, programas que detectan patrones en grandes cantidades de datos. El mecanismo intenta estimar cuánto estaría dispuesto a pagar un cliente en una zona determinada y clasifica a cada restaurante según su sensibilidad al precio.
El algoritmo como una perilla de precios

En este caso, la perilla no regula el calor: regula el valor sugerido de cada producto según el comportamiento de compra de cada barrio. Si el sistema detecta que una zona responde menos a las subas, podría proponer un precio mayor. Si encuentra una clientela más sensible, puede recomendar ofertas o valores más bajos.
Ese cableado digital no decide en el vacío. McDonald’s sostiene que los costos, la competencia y las condiciones comerciales cambian entre establecimientos cercanos, incluso si están separados por apenas unos kilómetros. La empresa presenta su portal como una herramienta de recomendación y afirma que los franquiciados conservan la libertad de fijar sus precios.
Pero tres franquiciados consultados por Reuters dijeron que la plataforma amplió diferencias ya existentes entre locales. En una comprobación hecha en septiembre mediante la aplicación de McDonald’s, una Big Mac costaba 5,69 dólares en un restaurante de Fresno, California, y 6,89 dólares en otro ubicado a tres kilómetros.
La distancia era corta, pero la diferencia alcanzaba 1,20 dólares: un 21% más por el mismo producto. Reuters no pudo confirmar que esa brecha se debiera directamente a las recomendaciones de la IA o a otros factores propios de cada local.
Además, cinco propietarios afirmaron que la compañía los presionó para adoptar estas herramientas. Un documento de franquicia de junio indica que McDonald’s registra las desviaciones frente a las sugerencias del sistema, mientras que desde enero de 2026 exige a los franquiciados participar de forma constructiva con los consultores y herramientas de precios aprobadas.
La oportunidad y el control

Para la sede central, el sistema representa una oportunidad de ajustar los precios con una precisión difícil de lograr mediante planillas y revisiones manuales. Para el cliente, en cambio, la experiencia puede sentirse menos transparente: el precio de su menú ya no depende solo del producto, sino también del lugar y del momento.
También aparece una alerta regulatoria. Tribunales y autoridades de Estados Unidos examinan si la fijación algorítmica de precios puede facilitar coordinaciones ilegales entre competidores. El propio portal de McDonald’s advierte sobre controles antimonopolio, porque los franquiciados de una misma marca pueden competir entre sí.
La tecnología promete una caja más eficiente, pero también obliga a mirar la etiqueta con mayor atención. En la nueva cocina digital, entender quién mueve la perilla puede ser tan importante como elegir el menú.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.







