Meta firmó acuerdos para asegurarse más de 6 gigavatios (GW) de energía nuclear destinados a sus centros de datos de inteligencia artificial. El hallazgo central es simple y a la vez enorme: esa potencia equivale, aproximadamente, al consumo eléctrico de 5 millones de hogares.
Además, el movimiento revela una pieza clave del nuevo tablero: para sostener la IA generativa, Meta diversificó proveedores nucleares entre Vistra Corp., Oklo Inc. y TerraPower LLC. Y Mark Zuckerberg ya puso el foco en el “cuello de botella” central de los próximos años: la energía.
Zuckerberg considera que la energía será el principal factor limitante para la evolución futura de la inteligencia artificial, una frase que funciona como interruptor narrativo. Si falta electricidad estable, la IA no escala. Si sobra demanda, suben los costos y la presión sobre la red.
Ahora bien, ¿por qué la IA “come” tanta energía? La clave está en dos mecanismos: el entrenamiento y el uso. El entrenamiento (la etapa de “enseñar” al modelo) exige hardware y potencia de cálculo, es decir, muchas máquinas trabajando a la vez. Y el uso cotidiano (cada consulta) también suma, porque se repite millones de veces.
Por eso Meta apuesta por nuclear: la considera una fuente limpia y fiable, dos palabras que en este contexto significan algo práctico. “Limpia” por su baja emisión directa de carbono. “Fiable” porque puede entregar energía de forma constante, a diferencia de fuentes que dependen del clima.
Meta está construyendo dos centros de datos pensados para IA. El primero se llama Prometheus y se levanta en Ohio. Requerirá 1 GW de potencia eléctrica y podría entrar en funcionamiento, como pronto, en 2028.
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El segundo, Hyperion, es todavía más ambicioso: demandará unos 5 GW. La suma de Prometheus e Hyperion explica el número que llamó la atención: más de 6 GW asegurados mediante acuerdos nucleares.
En el corto plazo, el proveedor que realmente puede enchufar esa demanda es Vistra Corp. El acuerdo incluye 2.176 megavatios (MW) más 433 MW adicionales. En cambio, Oklo Inc. y TerraPower LLC aún no tienen reactores operativos y no se espera su puesta en marcha hasta alrededor de 2030.
También hay un dato que funciona como señal de época: Oklo está respaldada por OpenAI y TerraPower por NVIDIA. Es decir, el mismo ecosistema que diseña la IA busca asegurar el suministro energético que la vuelve posible.
La IA generativa, popularizada por ChatGPT, dejó atrás a los chatbots anteriores, que eran más limitados y ofrecían menos utilidad práctica. Esta nueva IA sí asume tareas que antes exigían intervención humana. Y por eso crece la inversión, pero también el consumo energético asociado.
De hecho, algunas proyecciones del sector ya hablan de futuros centros de datos con consumos comparables al de países enteros. En paralelo, aunque la IA puede sustituir trabajadores en tareas repetitivas, muchas empresas todavía no dieron el salto masivo por fallos actuales y riesgos operativos.
La oportunidad, entonces, no es solo tecnológica. Es de infraestructura. Si el “cerebro” digital se expande, la red eléctrica se convierte en la central silenciosa que define hasta dónde llega la promesa.
También te puede interesar:Meta Comenzará a Usar Casi Todos Tus Datos Para Entrenar Su IA: Así Puedes ProtegerteY mientras vos pedís una respuesta en segundos, detrás puede estar encendiéndose —literalmente— una nueva era de energía para sostener esa conversación.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.