Mistral, la compañía francesa de IA, acaba de anunciar una inversión de 1.200 millones de euros para montar su primer centro de datos fuera de Francia, en Suecia. La pieza clave: infraestructura propia para entrenar modelos y ofrecer capacidad de cómputo dentro de Europa.
Según la empresa, la jugada busca reforzar la independencia tecnológica europea. La idea es simple de decir y compleja de ejecutar: un ecosistema “totalmente europeo”, con datos procesados y almacenados en Europa, para reducir la dependencia de proveedores de Estados Unidos y China.
“La infraestructura es esencial para la IA y Europa iba rezagada”, subraya Audrey Herblin-Stoop, vicepresidenta de asuntos públicos de Mistral AI.

En lenguaje de laboratorio, ese consumo se concentra en el “entrenamiento” (la etapa en la que el modelo aprende con enormes volúmenes de información). Es como enseñar a cocinar a alguien: no alcanza con darle una receta. Hay que repetir, ajustar y probar miles de veces. Y para eso se necesita una cocina industrial.
El nuevo centro sueco estará operativo en 2027 y tendrá una potencia de 23 megavatios. Mistral se alió con la firma local EcoDataCenter, que será la propietaria del edificio. A su vez, Mistral será dueña de los servidores y procesadores instalados, es decir, del “electrodoméstico” principal que hace el trabajo pesado.
En la primera fase, los chips serán de NVIDIA, de última generación. La compañía deja la puerta abierta a otros proveedores más adelante, pero admite que hoy NVIDIA es el mejor. Además, la relación es fuerte en el terreno del código abierto, un enfoque que Mistral defiende como condición real para descentralizar la tecnología.
También te puede interesar:Conoce Mistral Medium 3: la nueva apuesta de Mistral AI para conquistar el mundo empresarialEste no es un anuncio pensado para consumidores finales. Mistral se orienta, sobre todo, a clientes empresariales: bancos, industrias, servicios y equipos de I+D que necesitan entrenar modelos propios o ajustar los existentes. Ahí aparece otra clave: Mistral también ofrecerá la capacidad de cómputo del centro sueco para entrenamientos de terceros y proyectos de investigación.
Para una empresa europea, eso puede traducirse en una oportunidad práctica: trabajar con IA sin que los datos sensibles viajen fuera de la región. Y no se trata solo de privacidad. También es continuidad operativa. Cuando la capacidad de cómputo depende de terceros, cualquier cambio de precio, prioridad o disponibilidad afecta el “rendimiento” de la IA como afectaría un corte de luz a una fábrica.
Mistral insiste en que la decisión es comercial y no depende de subsidios públicos. De hecho, la compañía afirma que es posible sobrevivir y competir con Estados Unidos en IA, en un clima que define como de “competencia saludable”. En paralelo, detecta un cambio de enfoque en Europa: más conciencia sobre los riesgos de una dependencia excesiva de tecnología estadounidense.
La empresa apunta a 1.000 millones de dólares de ingresos este año. Y llega con respaldo: en septiembre pasado cerró una ronda de 1.700 millones de euros que la llevó a una valoración de 11.700 millones. Remarca que controla el flujo de caja y que alinea la inversión en infraestructura con la demanda.
Suecia, explican, suma talento, ecosistema tecnológico y menor impacto ambiental. El proyecto generaría alrededor de una docena de empleos directos y hasta 200 indirectos.
Si la IA es el nuevo “electrodoméstico” central de la economía, Europa parece haber entendido que no alcanza con comprarlo: también hay que asegurarse el tablero, el cableado y la energía para que funcione cuando más se la necesita.
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Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.