¿Cuántas veces sentiste que el día se te fue entre platos, listas de compras y mensajes del colegio, y recién ahí empezó “tu” tiempo? Esa sensación de reloj apretado en casa tiene un costo silencioso. Y, según OpenAI, también tiene una oportunidad concreta de cambiar.
El hallazgo lo plantea Aaron “Ronnie” Chatterji, economista jefe de OpenAI: la inteligencia artificial (IA, programas que imitan tareas humanas) puede ahorrar tiempo en las tareas domésticas y liberar horas para trabajar o para el ocio. En su mirada, ese mecanismo de alivio cotidiano está subestimado cuando se discute el impacto económico de la tecnología.
Chatterji señala una pieza clave: el “trabajo doméstico no remunerado” ronda el 15% del PIB. Y, en la práctica, recae sobre todo en las mujeres. Por eso, advierte que buena parte de los beneficios de la IA quedan invisibles si solo se mira la productividad tradicional, la que aparece en planillas y estadísticas oficiales.
“El cuidado de niños y las tareas del hogar son imprescindibles, aunque no se contabilicen en el PIB”, subraya Chatterji.
Ahora bien, ¿cómo entra la IA en una cocina real, con migas, apuro y dos hornallas ocupadas? La analogía central que propone el propio Chatterji ayuda: la IA se parece al lavavajillas por lo que libera, pero su alcance se parece más a la electricidad.
Porque la electricidad no “hace una tarea” puntual. Enciende un sistema entero. La IA funciona como ese cableado central que, una vez instalado, alimenta pequeños engranajes: planificar un menú, convertir lo que hay en la heladera en una receta, redactar un mail al consorcio o armar una lista de útiles sin olvidos.
También te puede interesar:OpenAI Presenta un Agente para Investigación ProfundaEn esa casa imaginaria, el chatbot (asistente conversacional) actúa como un interruptor. Vos le das una consigna y te devuelve un borrador útil. No lava los platos, pero reduce el tiempo de pensar, organizar y decidir, que muchas veces es la parte más agotadora.
Hay evidencia que empieza a poner números. Una investigación de Anthropic publicada en noviembre observó que personas que usaron su chatbot Claude para buscar información al preparar comida redujeron el tiempo de ese proceso en un 75%. Es un recorte grande, aunque no implique automatización total: el ahorro aparece en la búsqueda, la comparación y los pasos.
Por otro lado, el Oxford Internet Institute estimó que cuatro de cada diez horas dedicadas hoy a tareas domésticas no remuneradas podrían automatizarse en la próxima década. Es una proyección: no promete una casa “sin trabajo”, pero sí una redistribución posible del tiempo.
Mientras tanto, en el debate académico siguen las dudas. Algunos investigadores cuestionan si la IA generativa (modelos que producen texto e imágenes) realmente logrará los aumentos de productividad que promete Silicon Valley. Otros advierten por pérdidas de empleo y perturbaciones fuertes en sectores completos.
En ese punto, OpenAI insiste en que hay un valor que no entra en las métricas típicas. Chatterji explica que su equipo estudia cómo interactúan los usuarios con sus productos y trabaja con una base empírica amplia: la empresa tiene acceso a datos de unos 800 millones de usuarios semanales de ChatGPT, además de clientes empresariales.
Ese volumen también trajo críticas. El departamento de Chatterji recibió cuestionamientos por supuesta investigación selectiva y por publicar trabajos que favorecen a su propia tecnología. Él responde que cada vez cuentan con datos más fiables para hacer análisis empíricos, es decir, basados en lo que realmente ocurre y no solo en hipótesis.
También te puede interesar:¿La IA nos Hace Más tontos?: El MIT Revela el Impacto Oculto de la IA en el AprendizajeLa promesa doméstica no es futurista: es de agenda. Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, contó que no podía imaginar haber aprendido a criar a un recién nacido sin la ayuda de ChatGPT. Es un ejemplo claro del “valor humano” que Chatterji quiere medir este año, con foco en colaboración y en cuantificar el trabajo del hogar.
Y hay una pregunta final, incómoda y honesta: si la IA libera tiempo, ¿en qué se convierte ese tiempo? Chatterji anticipa que recién se sabrá con más claridad a medida que se generalice el uso: puede ir a la familia y al ocio, o a trabajar más horas.
Lo importante es que, por primera vez, el ahorro invisible de la casa empieza a tener un interruptor medible. Y cuando el cableado se entiende, también se puede discutir mejor quién se beneficia y cómo.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.