¿Alguna vez te llegó un video “urgente” en TikTok o por mensaje directo, con una cara conocida pidiéndote dinero por una causa noble? En el momento, el corazón se adelanta a la cabeza. Y ahí, justo ahí, se abre una oportunidad para el engaño.
El hallazgo lo expuso WIRED a partir del caso de Mike Schmitz, sacerdote católico y podcaster con más de 1,2 millones de suscriptores en YouTube. Su imagen y su voz fueron usadas en deepfakes (videos falsos hiperrealistas) que empujaban a los fieles a pagar “oraciones y bendiciones” con una urgencia artificial, en un tono apocalíptico y apenas robótico.
Y lo más inquietante, subraya Schmitz, es la pieza clave: mucha gente no nota que esos mensajes son falsos. Sus seguidores incluso reportaron suplantaciones de otras figuras católicas importantes, incluido el Papa, en el mismo ecosistema de videos virales.
“Los pastores se han convertido en sujetos extremadamente populares de estafas y contenidos engañosos generados por IA”, advierte la experta en ciberseguridad Rachel Tobac. Según señala, en TikTok o Reels es habitual cruzarse con un sacerdote entusiasta “hablándole” a una congregación, cuando en realidad es una falsificación creada con herramientas de IA generativa (software que produce texto, voz o imagen).
En otras palabras: el “nuevo trend” no es solo hacer filtros graciosos. Es aprender a imitar autoridad.
Para entender el mecanismo, sirve una analogía doméstica. La IA funciona como un tablero eléctrico de una casa. Si alguien consigue el cableado de tu voz (muestras de audio) y el interruptor de tu cara (clips de video), puede encender una escena que nunca ocurrió, pero que “parece” conectada al circuito real.
También te puede interesar:ChatGPT y la Esclavitud Invisible: Karen Hao Revela la Explotación en Kenia y VenezuelaEso es un clon de voz (recreación de timbre y ritmo) y un deepfake (montaje que pega rostro y gestos). No necesita conocer a la persona. Solo necesita material público. Y los líderes religiosos, por definición, hablan mucho y en público: sermones, transmisiones en vivo, podcasts.
Representantes de ChurchTrac lo explican con una lógica simple: si una voz aparece cada semana en retransmisiones, puede ser “muestreada” y recreada para pedir transferencias. Incluso, los estafadores pueden llamar a una iglesia con esa voz clonada y solicitar que se muevan fondos a cuentas bajo su control.
Además, hay un engranaje que complica todo: muchos pastores legítimos ya piden donaciones o venden productos en redes. Entonces, el mensaje “mandame una ayuda” no suena automáticamente extraño. El estafador se mete en esa central de confianza y la usa como palanca.
Según comprobó WIRED, en TikTok existían más de 20 cuentas que se hacían pasar por Schmitz, pese a que él no tiene cuenta verificada allí. Al menos tres seguían activas cuando el medio las revisó. Luego, tras ser avisado, TikTok eliminó esas cuentas por suplantación.
Pero el fenómeno no se limita a copiar a un líder real. Tobac detectó “pastores de IA” ficticios, sin una persona detrás, que acumulan millones de vistas por sermones chocantes. Un ejemplo: un TikTok con más de 11 millones de visualizaciones donde un supuesto pastor grita contra los multimillonarios. La cuenta Guided in Grace reconoce en su biografía que usa IA para un “universo paralelo”, pero no siempre lo aclara en cada publicación, y muchos lo interpretan como auténtico.
Por un lado, el riesgo inmediato es económico: mensajes directos, llamadas, enlaces que prometen “bendiciones” o inversiones. Por otro, hay un riesgo más silencioso: la influencia. Tobac advierte que no se sabe quién fabrica estos personajes ni con qué objetivo, pero pueden moldear ideas y emociones de audiencias específicas.
También te puede interesar:OpenAI Pide a Contratistas Subir Trabajos Reales de Empleos AnterioresAsí, la regla práctica se vuelve un hábito de cocina: si no sabés quién dejó la olla en el fuego, no la toques. Antes de donar o transferir, confirmá por un canal alternativo. Desconfiá de la urgencia. Y si un video te pide dinero, tratá esa presión como una alarma, no como una señal divina.
Porque cuando el cableado de la confianza queda expuesto, la mejor protección sigue siendo humana: frenar un segundo y preguntar.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.