¿Te imaginás abrir un juego y sentir que detrás hay un estudio entero trabajando “a tu ritmo”, como si una cocina se llenara de manos justo cuando llega la familia? En la industria del videojuego, ese tipo de respuesta inmediata suele costar años, presupuestos enormes y equipos gigantes.
Ahora, un hallazgo estratégico en Corea del Sur pone ese engranaje en discusión. Shift Up, el estudio que ganó visibilidad internacional con Stellar Blade, anunció que integrará de forma masiva herramientas de inteligencia artificial (IA, software que genera o asiste contenido) en su desarrollo.
La decisión llega con la secuela de Stellar Blade ya confirmada y con otro proyecto en marcha: Project Spirits, un RPG (juego de rol) de ciencia ficción para móviles heredero de Goddess of Victory: Nikke.

El anuncio lo hizo Hyung-tae Kim, director y CEO de Shift Up, y marca un cambio de filosofía. Según él, la IA no solo acelera la producción: también se vuelve una pieza clave para competir en escala y calidad con gigantes internacionales, especialmente China, que hoy empuja fuerte con títulos como Black Myth: Wukong y Where Winds Meet.
“La IA es esencial para enfrentarse a grandes competidores como China”, sostiene Kim.
Además, el CEO aseguró que esta adopción no viene con un “interruptor” de despidos. La idea, subraya, es otra: “hacer que todos sean competentes en el uso de la IA” y multiplicar la productividad. En su frase más provocadora, llegó a afirmar que una sola persona podría “realizar el trabajo de 100”.
Para entender el mecanismo sin perderse en tecnicismos, sirve una analogía doméstica. Pensalo como una casa en refacción: antes necesitabas cuadrillas separadas para electricidad, plomería, pintura y carpintería. Con IA, Shift Up busca algo parecido a un tablero central que coordina herramientas, donde cada especialista sigue tomando decisiones, pero con máquinas que preparan materiales, sugieren opciones y hacen tareas repetitivas.
En desarrollo de videojuegos, eso significa que la IA puede actuar como “ayudante” en áreas donde el tiempo se va como agua: borradores de arte, variaciones de texturas, prototipos, pruebas internas y ajustes que antes exigían horas de prueba y error. No es magia. Es cableado nuevo para el mismo hogar: el estudio quiere que la energía circule más rápido.
Y, sin embargo, el detalle clave es cultural. Shift Up acaba de entrar en el terreno del triple A (juegos de gran presupuesto) y su movimiento es poco convencional: en vez de crecer solo sumando gente, apuesta a crecer cambiando el modelo de trabajo.
El contexto explica por qué este giro se vuelve una oportunidad. La influencia de China en el sector ya no es un rumor: se traduce en producciones ambiciosas y con alcance global. Ese empuje obligó a Corea del Sur a salir de su zona de confort y replantear su estrategia. Crimson Desert, que llegará en marzo tras años de desarrollo, también se lee como parte de esa respuesta.

Shift Up no está sola. Krafton, responsables de PUBG: Battlegrounds e InZOI, se definió como una empresa “AI First” (IA primero, la IA como compañera central del proceso). Es una etiqueta que revela el cambio de época: la IA deja de ser un plugin y pasa a ser el motor auxiliar que atraviesa todo.
Si el plan funciona, el impacto práctico podría sentirse en ciclos más cortos entre anuncios y lanzamientos, actualizaciones más frecuentes y una capacidad mayor para construir mundos grandes sin que el estudio se rompa por dentro. También podría mejorar la “escala” sin perder control, que es el gran miedo de cualquier producción: crecer y, a la vez, mantener calidad.
Pero hay una pregunta abierta que el propio sector no puede saltear: todavía no está claro si la integración masiva de IA logrará la rentabilidad que Shift Up espera. La industria sigue debatiendo el impacto de la IA generativa (IA que crea texto, imágenes o audio) en la identidad artística y en las condiciones de trabajo.
Por ahora, el movimiento deja una imagen potente: si el videojuego es una casa, Shift Up está cambiando el tablero eléctrico en plena mudanza, convencida de que ese interruptor puede encenderle el futuro sin apagar a su gente.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.