La científica Seema Lokhandwala, estudiante de doctorado del Instituto Indio de Tecnología de Guwahati, desarrolla un sistema capaz de reconocer las llamadas de los elefantes asiáticos. Su hallazgo clave es que escuchar al animal con anticipación puede abrir una oportunidad para evitar el conflicto.
El Proyecto de Acústica de Elefantes opera en el paisaje de Kaziranga-Karbi Anglong, cerca del Parque Nacional de Kaziranga. Allí, sensores alimentados con baterías distinguen las vocalizaciones de los elefantes del ruido habitual del bosque y alertan a las aldeas por mensaje de texto o WhatsApp.
ChatGPT participa como apoyo en algunas fases, para generar ideas y procesar señales acústicas. Sin embargo, el engranaje central de la investigación sigue siendo la recolección de grabaciones y el análisis de los patrones de comunicación de los animales.
Un timbre de alarma en el borde del bosque
El mecanismo puede entenderse como el timbre inteligente de una casa, pero instalado en el límite entre una aldea y el bosque. El sensor escucha durante horas. Cuando identifica la “voz” de un elefante, no espera a que el animal esté frente a la puerta: activa una alerta para quienes viven cerca.

Luego entra en acción otro interruptor. Un altavoz reproduce señales disuasorias, como rugidos de tigres y leopardos, zumbidos de abejas o bramidos de elefantes machos durante el celo, un período en el que pueden mostrarse especialmente agresivos.
La pieza clave es que esos sonidos no salen siempre en el mismo orden. El equipo los reproduce de forma aleatoria para evitar que los elefantes se acostumbren a una única advertencia, como ocurriría con una alarma doméstica que suena todos los días y deja de llamar la atención.
Así, el sistema crea dos capas de protección: mientras el altavoz intenta que el animal cambie de dirección, el teléfono de los residentes recibe el aviso para no salir, protegerse y actuar con más tiempo.
Datos que explican la urgencia

Desde 2019, el equipo construyó cerca de diez unidades. Los primeros dispositivos se instalaron en 2023 dentro y alrededor de Kaziranga. En las pruebas de 2024, la inteligencia artificial logró una precisión cercana al 80% para detectar llamadas de elefantes. En los ensayos evaluados, el sistema consiguió ahuyentarlos en todos los casos. Sigue en fase de pruebas: necesita más grabaciones para reconocer mejor las voces y los contextos de cada incursión.
La necesidad es concreta. Entre 2000 y 2023 murieron 1.468 personas y 1.209 elefantes en encuentros entre humanos y animales en Assam, según un informe publicado en 2025. La región alberga cerca de 6.000 elefantes asiáticos.
La expansión de cultivos, carreteras, vías ferroviarias y asentamientos cortó corredores naturales. Además, cada elefante necesita unos 150 kilos de vegetación al día. Cuando el alimento escasea en el bosque, un arrozal se convierte en una despensa accesible.
La financiación es otro límite. Un dispositivo completo cuesta unas 50.000 rupias, cerca de 570 dólares. La versión que solo emite sonidos ronda los 170 dólares, mientras que un modelo con cámara para reconocer elefantes puede llegar a 3.400 dólares.
La tecnología no reemplaza la protección del hábitat ni una mejor planificación del suelo. Pero puede funcionar como un cableado de alerta temprana: dar unos minutos decisivos para que aldeas y elefantes no vuelvan a encontrarse en el peor momento.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.







