Apple está acelerando al mismo tiempo tres wearables con IA —un colgante tipo “pin”, unas gafas inteligentes y unos AirPods— con el objetivo claro de no perder terreno frente a Meta y otros actores que ya están moviendo ficha en la IA ponible. Mientras el hype de la inteligencia artificial se concentra sobre todo en el software, la próxima gran batalla parece desplazarse hacia otro terreno: la IA que llevas puesta, que mira y escucha el mundo por ti.
La información llega a través de Bloomberg, que habla de un “acelerón” interno en estos proyectos, y encaja con lo que ya adelantó The Information a finales del mes pasado sobre un colgante con cámaras del tamaño de un AirTag.
Ahora bien, Apple no suele entrar en nuevos formatos por simple capricho. Si Meta ya ha conseguido que sus smart glasses se perciban como algo relativamente normal y Snap prepara sus Specs para este mismo año, la compañía de Cupertino necesita algo más sólido que promesas de una Siri mejorada “algún día”.
El detalle más relevante no es solo que existan tres prototipos distintos, sino que están pensados como un conjunto. Las gafas, los AirPods y el colgante estarían diseñados para conectarse al iPhone, lo que deja clara la estrategia: no se trataría de wearables independientes al estilo de un mini-móvil, sino de accesorios que se apoyan en el ecosistema existente. El iPhone actuaría como cerebro, mientras los dispositivos funcionarían como sensores, interfaz y presencia constante.

En ese esquema hay un nombre que lo condiciona todo: Siri. Según Bloomberg, la asistente sería un componente crítico en la experiencia de estos productos, lo que implica que su rendimiento dejaría de ser un detalle secundario para convertirse en pieza central.
Aquí aparece la tensión evidente: Siri lleva años prometiendo más de lo que entrega, y ahora tendría que convertirse en el pegamento de una nueva categoría donde la latencia, los errores y las respuestas poco naturales se notan mucho más que en una simple consulta puntual.
También te puede interesar:La Ley de IA europea recibe el apoyo de más de 100 empresas, pero Apple y Meta no se sumanEl primer dispositivo que ha ido asomando en las filtraciones es un colgante o pin con IA y cámaras, de tamaño similar a un AirTag, que podría fijarse directamente a la ropa. No se trataría de un reloj ni de unas gafas, sino de un sensor discreto que apunta al mundo mientras el móvil permanece en el bolsillo.
El formato tiene una ventaja clara: es más fácil de llevar que unas gafas inteligentes y menos invasivo que sostener el iPhone grabando constantemente. Sin embargo, un colgante con cámara abre preguntas incómodas sobre indicadores de grabación, uso en interiores y consentimiento de terceros, cuestiones que Apple no podría ignorar si quiere que el producto sea socialmente aceptable.

Además, para que el dispositivo tenga sentido más allá del efecto novedad, no bastaría con que “haga fotos”. La propuesta tendría que apoyarse en funciones realmente útiles: recordar lo que estabas viendo, identificar objetos, traducir carteles, resumir conversaciones o ayudarte a recuperar una idea que se te escapó. Es ahí donde la IA dejaría de ser un accesorio llamativo y pasaría a convertirse en una herramienta contextual.
El proyecto más ambicioso se conocería internamente como N50 y correspondería a unas gafas inteligentes con IA. Según Bloomberg, incluirían una cámara de alta resolución, un componente clave para transformar unas gafas curiosas en un auténtico ordenador contextual. La cámara no estaría pensada solo para capturar imágenes, sino para entender lo que miras y permitir que la IA responda con información ajustada al entorno real.
El reto es evidente: el terreno de las gafas inteligentes ya tiene competidores visibles, con Meta posicionándose como referencia en adopción y normalización social, mientras Snap prepara el lanzamiento de sus nuevas Specs. Esto añade presión tanto en el calendario como en la narrativa, ya que Apple no puede permitirse llegar tarde sin aportar algo diferencial.

En cuanto a plazos, Bloomberg señala que Apple podría iniciar producción tan pronto como en diciembre, con vistas a un lanzamiento público en 2027. Esa combinación sugiere un periodo amplio de iteraciones, pruebas y ajustes finos, lo que encaja con la filosofía de la compañía de pulir la experiencia antes de masificarla.
También te puede interesar:El Propio Test de Apple Revela que Su IA Sigue por Detrás de OpenAI y GoogleAdemás, estas gafas se describen como el producto más premium del trío, con más funciones y ambición que el colgante o los AirPods, algo coherente con la costumbre de Apple de reservar la artillería pesada para el dispositivo que define categoría.
El tercer frente serían unos AirPods con nuevas capacidades de IA. Aquí Apple parte con ventaja, porque no se trata de introducir un formato extraño, sino de potenciar uno que ya está en millones de oídos. Si la IA se integra en algo que la gente utiliza a diario, la barrera de adopción prácticamente desaparece.
Sin embargo, “IA en auriculares” puede significar muchas cosas y no todas aportan el mismo valor. Lo interesante sería ver funciones que combinen audio y contexto de forma inteligente: traducción en tiempo real, resumen automático de llamadas, mejoras de accesibilidad o una versión de Siri que actúe como copiloto constante en lugar de un simple contestador con respuestas predefinidas.
Si los tres wearables dependen del iPhone, los AirPods podrían convertirse en la interfaz de voz permanente del ecosistema, la pieza que te habla sin necesidad de mirar una pantalla. En ese escenario, el enfoque centrado en el iPhone dejaría de percibirse como limitación y pasaría a ser una estrategia clara: potencia de cálculo, control de privacidad y coherencia del sistema concentrados en un único núcleo.
Por ahora, todo esto se mueve en el terreno de las filtraciones con buena reputación. TechCrunch, por ejemplo, ha señalado que contactó con Apple para obtener más información, lo que confirma que todavía no hay anuncio oficial ni detalles cerrados. Estamos ante fuentes consistentes, sí, pero fuentes al fin y al cabo.
Aun así, la sensación general es clara: Apple quiere que la IA deje de ser simplemente una función dentro del móvil y se convierta en una capa constante que te acompaña. Si consigue integrar gafas, colgante y AirPods en una experiencia coherente, 2027 podría marcar un punto de inflexión en el que llevar IA en la cara y en el oído se vuelva algo cotidiano.
La gran incógnita es cómo reaccionarán Meta y Snap ante este movimiento. Si nadie se queda quieto, la carrera por la IA ponible podría transformarse en una competencia intensa y en tiempo real, donde lo que esté en juego no sea solo un gadget más, sino la próxima interfaz dominante entre humanos y tecnología.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
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