Apple estaría cocinando un nuevo wearable de IA en formato pin para engancharlo a la ropa, equipado con dos cámaras y tres micrófonos, según un informe publicado por The Information.
El timing no parece casual. OpenAI ya ha dejado caer que su primer dispositivo de hardware de IA se anunciará en la segunda mitad de este año, con rumores que apuntan a unos earbuds. En ese contexto, lo interesante no es solo la aparición de “otro gadget más”, sino la señal que envía el movimiento.
Lo que estamos viendo es el inicio de una nueva carrera tecnológica: meter la IA en el cuerpo —o casi— y reducir al mínimo la dependencia de sacar el móvil cada veinte segundos.
Según el informe, el pin tendría forma de disco circular, fino y plano, con carcasa de aluminio y cristal. Los ingenieros de Apple estarían apuntando a un tamaño similar al de un AirTag, aunque ligeramente más grueso, buscando un equilibrio entre discreción y funcionalidad.
La idea es clara: un dispositivo que no dé pereza llevar encima, que no se sienta como un ladrillo y que puedas enganchar sin pensarlo demasiado a una chaqueta, una camiseta o una mochila.

El detalle que lo cambia todo es la inclusión de dos cámaras. Una sería de lente estándar y la otra gran angular, pensadas para fotografía y vídeo. No se trata de una cámara simbólica para “escaneos rápidos”, sino de una configuración diseñada para capturar contexto del mundo real.
También te puede interesar:La Ley de IA europea recibe el apoyo de más de 100 empresas, pero Apple y Meta no se sumanY aquí se encienden dos luces rojas inevitables: privacidad y utilidad real. El usuario medio no compra sensores por curiosidad técnica, sino por ahorro de fricción, de tiempo y de esfuerzo mental. Si no aporta eso, el interés se evapora rápido.
El informe también menciona la presencia de tres micrófonos integrados, una apuesta clara por capturar voz en condiciones reales: calle, viento, transporte público u oficinas ruidosas, donde un solo micrófono suele quedarse corto.
A esto se suma un altavoz integrado. Si el pin puede responder sin depender de auriculares, Apple estaría apostando por una interfaz de IA directa y casi conversacional: preguntas, responde, sigues con tu vida.
Ahora bien, un altavoz hablando desde el pecho también es socialmente extraño. Hay contextos en los que interactuar con un pin puede resultar tan incómodo como dictarle un mensaje a Siri dentro de un ascensor lleno.

Para mitigar parte de ese rechazo, el dispositivo incluiría un botón físico. Este detalle es clave: en lugar de un “siempre escuchando” permanente, el usuario activa la interacción de forma consciente. El control tangible importa, y mucho, cuando el gadget vive pegado a tu cuerpo.
Además, Apple estaría considerando una tira de carga trasera, similar a la de Fitbit. Todo apunta a una experiencia de carga sencilla y modular, más de “me lo quito y lo pongo” que de conectores frágiles o bases aparatosas.
También te puede interesar:El Propio Test de Apple Revela que Su IA Sigue por Detrás de OpenAI y GoogleEste rumor aparece poco después de que Chris Lehane, Chief Global Affairs Officer de OpenAI, afirmara en Davos que su empresa probablemente anunciará su primer hardware en la segunda mitad de este año. Otro reporte sugiere que ese primer dispositivo podrían ser auriculares tipo earbuds.
Son dos enfoques distintos para el mismo objetivo: que la IA te acompañe durante todo el día, con latencia baja y sin abrir aplicaciones. La diferencia es que Apple juega con una ventaja difícil de igualar: ecosistema, distribución y una capacidad industrial que no está al alcance de una empresa que recién entra en hardware de consumo.

El informe señala que el pin de Apple podría lanzarse en 2027. Puede sonar lejano, pero en el calendario de Apple eso suele traducirse en “tiempo suficiente para pulirlo hasta que no dé vergüenza en una demo”.
A esto se suma una cifra que impresiona: una tirada potencial de 20 millones de unidades en el lanzamiento. Eso no es un experimento. Es Apple diciendo: si esto sale, sale a lo grande.
La historia reciente, sin embargo, invita a la cautela. Humane AI, fundada por dos ex empleados de Apple, ya lanzó un pin de IA con micrófonos y cámara integrados. Si aquella propuesta hubiese funcionado, hoy veríamos a medio Silicon Valley con un pin en la solapa.
No fue así. El producto fracasó poco después de su lanzamiento. El mercado fue claro: el concepto era llamativo, pero no cerraba el círculo de utilidad, precio y fiabilidad. El desenlace fue duro. Humane terminó cerrando operaciones y vendiendo sus activos a HP por 116 millones de dólares en menos de dos años.
La gran duda sigue sin resolverse. No está claro que los consumidores quieran este tipo de dispositivo. El móvil ya hace fotos, graba vídeo, escucha, traduce y responde. Para justificar un pin, la experiencia tendría que ser radicalmente mejor: más rápida, más discreta —sí, discreta— y claramente más útil en el día a día.
No puede ser un gadget atractivo la primera semana y un objeto olvidado en un cajón a partir de la segunda. Apple solo tiene margen si acierta en tres puntos: privacidad comprensible, utilidad inmediata e integración tan fluida con el iPhone que haga pensar “vale, esto sí”.
Porque si el pin termina siendo un “Siri con cámara” que falla con ruido, con poca luz o sin conexión, el recorrido se acaba rápido. TechCrunch ya habría contactado con Apple para pedir más información, pero por ahora no hay confirmación oficial.
Aun así, si el mercado del hardware de IA realmente se está calentando, 2027 podría ser el año en que sepamos si todo esto era una moda extraña o el siguiente gran salto tras el smartphone. Nos guste o no, la idea de llevar la IA encima no va a desaparecer. La incógnita es si Apple logra convertirla en algo normal… o si el público decide, una vez más, que el móvil en el bolsillo ya es suficiente.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.