Microsoft está moviendo ficha en Copilot con más personalización, una memoria mejor integrada y hasta pequeñas “migas de pan” que apuntan a vídeo generativo en el horizonte. Aunque el asistente lleva meses sumando funciones, para muchos usuarios la sensación sigue siendo la misma: mejora, sí, pero no avanza al ritmo de quienes están marcando el paso.
Las novedades más recientes llegan bajo un nombre que suena ambicioso: Personality Studio. Por ahora, eso sí, no es un estudio completo ni una caja de herramientas avanzada, sino un primer movimiento bastante contenido que deja entrever por dónde quiere ir Microsoft.
En la interfaz de chat de Copilot ya empiezan a verse referencias y accesos a Personality Studio. Microsoft está desplegando estas opciones de forma gradual, fiel a su estilo: cambios pequeños, por fases y sin grandes anuncios.
Actualmente, la función se limita a un selector de personalidad muy similar al de ChatGPT, donde eliges un estilo y la IA ajusta el tono de las respuestas. No hay todavía controles finos del tipo “sigue estas reglas”, “usa esta estructura” o “mantén este nivel de iniciativa”, sino presets básicos.

Entre los estilos disponibles aparece al menos un modo “conciso”, pensado para acortar respuestas y reducir la verborrea cuando el modelo se vuelve demasiado creativo. Lo revelador es que, aunque el selector ya es visible, solo se puede acceder al ajuste por defecto, lo que apunta claramente a un despliegue por etapas.
Esto deja a Copilot un paso por detrás de competidores que ya ofrecen personalización más profunda y control real por parte del usuario. En la práctica, Microsoft está mostrando el botón antes de entregar la palanca completa.
También te puede interesar:Microsoft refuerza Copilot en Microsoft 365: Más automatización y productividad para las empresasA estas novedades se suma un cambio silencioso, pero relevante: la gestión de la memoria está siendo reorganizada dentro de Copilot. Ahora se sitúa más cerca de otros ajustes de personalización, reforzando la idea de que “cómo me hablas” y “qué recuerdas de mí” deben ir de la mano.
Tiene sentido, porque la personalización real no depende solo del tono, sino del contexto persistente. Al mismo tiempo, la memoria sigue siendo un tema delicado, ya que toca directamente cuestiones de privacidad y control, con la clásica duda de qué se guarda exactamente y durante cuánto tiempo.

Estos ajustes alinean la interfaz hacia un enfoque más unificado de preferencias y sesiones. Si Microsoft quiere que Copilot sea un asistente de uso diario tanto en trabajo como en lo personal, necesita una experiencia consistente, clara y configurable, no un laberinto de menús.
Además, la compañía continúa trabajando en una categoría de recordatorios dentro de Copilot. No se trata solo de recordar información, sino de devolverla en el momento adecuado, que es donde la utilidad práctica empieza a notarse de verdad.
Siguen apareciendo indicios de soporte para generación de vídeo en Copilot. Cuando una plataforma deja este tipo de rastros, suele significar que está prototipando con fuerza o preparando el terreno para integrar tecnología de terceros.
Eso sí, la presencia de estas pistas no implica fechas, acceso inmediato ni garantías de calidad. Es un simple “podría llegar”, aunque encaja perfectamente con la dirección del mercado: después del texto y las imágenes, el siguiente campo de batalla es el vídeo.
También te puede interesar:Microsoft relanza Copilot Chat: IA gratuita y agentes IA de pago por usoSi Copilot logra integrar vídeo generativo de forma sólida, dejaría de competir solo como asistente de productividad para empezar a posicionarse como una suite creativa más completa.
Pese a estas mejoras de interfaz, una gran parte de los usuarios de Copilot sigue utilizando GPT 5.1. Solo un grupo reducido tiene acceso a GPT 5.2, y lo más llamativo es el silencio alrededor de este despliegue limitado.
Los usuarios perciben cambios visuales y de organización, pero siguen esperando lo que más se nota en el día a día: mejor rendimiento, menor latencia, respuestas más afinadas y nuevas capacidades. Si GPT 5.2 aporta mejoras reales, aunque sean incrementales, restringirlo a unos pocos genera una sensación incómoda de “dos Copilot distintos”.

En IA, la percepción pesa casi tanto como la tecnología. Si alguien cercano tiene una versión más capaz, la sensación de quedarse atrás aparece rápido, incluso cuando el producto “oficialmente” es el mismo.
El conjunto de funciones de Copilot sigue creciendo de forma incremental, pero mantiene lagunas claras en personalización avanzada. Personalizar no es solo elegir entre “conciso” o “amable”, sino definir reglas, prioridades, comportamiento ante errores, nivel de proactividad y cómo pedir aclaraciones.

Ese control es lo que convierte a una IA en herramienta profesional, y una memoria bien gestionada es lo que la transforma en un asistente para todo. Los cambios recientes reflejan la estrategia clásica de Microsoft: avanzar de forma metódica, sin giros bruscos.
Este enfoque puede funcionar si las funciones avanzadas se aceleran y llegan a todo el mundo, no solo a un grupo reducido. El acceso amplio será el factor que realmente cierre la brecha con otras plataformas.
Hasta que Personality Studio pase de ser un “selector tímido” a un panel completo y GPT 5.2 se generalice, Copilot seguirá teniendo ese aire de promesa a medio abrir. La incógnita es si las próximas actualizaciones traerán un salto visible o si Microsoft seguirá afinando tornillos mientras otros juegan a lo grande.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.