Google acaba de darle un empujón muy serio a Google Maps: desde ya puedes usar Gemini en modo manos libres mientras caminas o vas en bici, sin salir de la pantalla de navegación. Y no, esto no va de “poner IA por poner”, sino de transformar Maps en algo mucho más cercano a un copiloto conversacional que a un GPS que se limita a soltar instrucciones frías.
La actualización llega meses después de que Google estrenara una experiencia similar para conducción y ahora la extiende a los escenarios donde más pereza da escribir: paseos a pie y rutas en bicicleta. Tiene todo el sentido, porque si estás andando entre gente o pedaleando, tocar el móvil es prácticamente una invitación a distraerte… o a acabar estampado contra una farola.
El objetivo declarado es claro: que Google Maps evolucione de indicaciones estáticas a una navegación conversacional en tiempo real. Con la navegación activa mientras vas a pie, ahora puedes preguntarle a Gemini cosas como “Cuéntame más sobre el barrio en el que estoy” o “¿Qué atracciones son imprescindibles?”, sin abandonar la ruta ni cambiar de app.
La idea es simple pero potente: en lugar de abrir pestañas, buscar reseñas y saltar entre aplicaciones, resuelves dudas sobre la marcha con la misma pantalla de navegación delante. A eso se suman preguntas ultra prácticas que suelen aparecer cuando ya vas tarde, como “¿Hay cafeterías con baño a lo largo de mi ruta?”.

Google vende esta función con un argumento difícil de discutir: caminar y escribir a la vez es incómodo, y muchas veces directamente inviable si llevas bolsas, un café o estás siguiendo un mapa en una ciudad que no conoces.
En modo ciclismo, la promesa es aún más clara: hablar con Gemini sin apartar la vista de la carretera. Puedes hacer preguntas como “¿Cuál es mi hora estimada de llegada (ETA)?” mientras sigues pedaleando, sin necesidad de desbloquear el móvil ni jugártela en un cruce.
También te puede interesar:Nuevas Herramientas de Google Maps con IA para Crear Proyectos InteractivosEste tipo de consultas son las que normalmente miras cada dos minutos cuando vas justo de tiempo, pero aquí se resuelven sin romper el ritmo. Lo interesante llega cuando la navegación se mezcla con la vida real: también puedes preguntar “¿Cuándo es mi próxima reunión?” o dictarle a Gemini que envíe un mensaje, por ejemplo “Escribe a Emily que voy 10 minutos tarde”.
Son pequeñas automatizaciones que, cuando funcionan bien, se vuelven sorprendentemente adictivas, porque te mantienen en movimiento y reducen el roce constante de usar el móvil.
La función no se queda en una consulta puntual. Permite mantener una conversación real, encadenando preguntas como si estuvieras chateando. Google pone un ejemplo muy cotidiano: pedir un restaurante barato con opciones veganas “a lo largo de la ruta” y “a un par de millas” como máximo, y luego preguntar cómo está el aparcamiento en ese sitio.
Ya no estás simplemente “buscando un punto en el mapa”, sino negociando requisitos: precio, distancia, preferencias y, después, logística. El elefante en la habitación es evidente: para que esto sea realmente útil, Gemini tiene que entender el contexto, mantenerlo y no inventarse respuestas cuando la información del lugar es escasa o está desactualizada.
Al final, el éxito de la experiencia depende menos de lo bien que suene la demo y más de lo que pase un martes cualquiera, con cobertura mediocre y prisas reales.
Según Google, la actualización ya está disponible en todo el mundo en iOS, siempre que Gemini esté habilitado en ese país. En Android, en cambio, el despliegue será progresivo: el clásico “te llegará”, que puede significar desde hoy hasta dentro de varias semanas, dependiendo del país, el modelo y el tipo de cuenta.
La diferencia resulta curiosa, sobre todo porque Maps es una de las joyas históricas de Android. Aun así, Google suele activar estas funciones por servidor y con rollouts lentos para evitar problemas a gran escala.
La integración de Gemini en caminatas y bici no llega sola. Google lleva tiempo inyectando IA en Maps con funciones cada vez más ambiciosas. Una de las más llamativas es la sección de consejos “saber antes de ir” (know before you go), impulsada por Gemini.
En lugar de mostrar una ficha fría del lugar, la app intenta ofrecer información accionable: la mejor forma de reservar, sugerencias sobre aparcamiento o incluso detalles poco conocidos del menú. A esto se suma una pestaña Explore mejorada, pensada para encontrar más rápido lugares de moda cerca de ti.

El cambio de enfoque es evidente: menos “te llevo” y más “te recomiendo”, justo donde se libra la guerra por la atención. Maps también añadió predicción de disponibilidad de cargadores para vehículos eléctricos, estimando cuántos puntos de carga estarán libres antes de llegar a tu destino, una función que puede ahorrarte mucho tiempo (y estrés).
Este anuncio llega poco después de que Google actualizara Chrome con una integración más profunda de Gemini y funciones de corte “agéntico”. Entre ellas, una barra lateral persistente y un sistema capaz de navegar por webs “en tu nombre”.

Nada de esto ocurre en el vacío. Google está compitiendo directamente con navegadores con IA de OpenAI, Perplexity, Opera o The Browser Company. La lectura entre líneas es clara: Gemini no es solo un chatbot, es una capa transversal que Google quiere integrar en todo lo que haces, desde moverte por una ciudad hasta moverte por Internet.
Si Maps consigue que hablar con la navegación sea natural y fiable, mucha gente va a interiorizar que preguntar es más rápido que buscar. Y si eso pasa, tocar el móvil cada dos por tres empezará a sentirse, muy pronto, como una costumbre bastante del pasado.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.