Google acaba de meterle un empujón serio a Veo 3.1 Ingredients to Video: ahora promete vídeos con reescalado a 1080p y 4K, soporte vertical nativo y más control creativo, con el objetivo explícito de que no dependas de prompts interminables para acercarte a lo que tienes en la cabeza.
La sensación es bastante clara: Google quiere que esto deje de ser “un juguete de IA” y empiece a encajar en producción real, tanto para Shorts como para piezas más elaboradas. La actualización llega además con un cambio que altera el flujo de trabajo de forma directa: generación de vídeo a partir de imágenes de referencia.
Lo interesante no es solo que “se pueda”, sino el efecto práctico: menos iteraciones, menos lotería y más consistencia visual entre tomas, que es justo donde muchos generadores de vídeo suelen romperse.
Veo 3.1 ya ofrece salida vertical nativa, optimizada desde el propio modelo para consumo en móvil. Aquí no hay mucho misterio: el formato vertical es el idioma dominante de las plataformas que más horas concentran, con YouTube Shorts como punta de lanza.
Google está diciendo, sin rodeos, que si el contenido vive en el móvil, el render también tiene que vivir ahí. Y eso importa porque lo vertical, en herramientas más antiguas, suele venir acompañado de encuadres forzados, reescalados pobres o composiciones que parecen un apaño de última hora.
También te puede interesar:Se Filtran los Primeros Vídeos Generados con IA de Google Veo 3.1: Muestras Reales y ExclusivasSi resuelves el formato desde el modelo —y no como un parche al final del proceso— ganas en framing, coherencia de escena y tiempos de edición, tres factores clave cuando produces volumen.
Veo 3.1 incorpora reescalado de alta resolución con exportaciones a 1080p y 4K, y eso no va solo de “se ve mejor”. Significa que el material ya puede entrar en un montaje serio sin cantar por compresión agresiva, artefactos o texturas embarradas.
El 1080p sigue siendo el estándar práctico en muchísimos flujos, mientras que el 4K funciona como comodín para recortes, reencuadres, estabilización y entregas premium. Pero el detalle importante es otro: si el modelo no sostiene bien caras, manos, logos o patrones finos, ningún reescalado te salva.
Aquí Google vende el salto como un empujón hacia “producción profesional”, lo que sugiere que no es solo más tamaño, sino mejoras reales de calidad visual acompañando al aumento de resolución.
Google afirma haber mejorado la consistencia de identidad, de forma que personajes y objetos se mantengan visualmente coherentes entre escenas. Esto ataca uno de los grandes dolores del vídeo generado: ese efecto de “se parece, pero no es” que rompe cualquier narrativa mínimamente larga.
La coherencia es lo que separa un clip viral de seis segundos de una pieza que aguanta 30, 60 o 90 segundos sin romper la suspensión de la incredulidad. A eso se suma un control más granular sobre fondos y texturas, pensado para fijar atmósferas y materiales con menos sorpresas entre planos.
Aquí hay que ser cautos: “control granular” en IA puede significar desde herramientas realmente útiles hasta opciones que siguen siendo impredecibles. Lo que importa es si ese control se traduce en menos prueba-error y resultados repetibles, porque ahí es donde se decide si una herramienta entra o no en un pipeline real.
Veo 3.1 ya está disponible en la app de Gemini, que Google está empujando como puerta de entrada a sus modelos. También llega a YouTube, con foco claro en Shorts y en la app YouTube Create, es decir, donde el creador edita, publica y mide rendimiento.
A esto se suma su presencia en Flow y en Google Vids, orientados a creación guiada y a vídeo para entornos de trabajo. Para quien quiera integrar el modelo en productos o procesos, Veo 3.1 aparece en la API de Gemini y en Vertex AI, el terreno donde entran empresas que automatizan creatividades, generan variantes o montan herramientas internas de vídeo bajo demanda.
Google incorpora marcas de agua digitales SynthID en los vídeos generados por IA. La idea es clara: trazabilidad y verificación, incluso cuando el contenido se comparte fuera de su contexto original.
Con el ritmo actual de generación, la discusión ya no es si habrá vídeo sintético indistinguible, sino qué tan rápido se normalizan sistemas de identificación. Esto, claro, solo funciona si el estándar se adopta de forma amplia y si la industria no decide ir cada una por su lado.
La combinación de vertical nativo, 1080p/4K, consistencia de identidad y verificación integrada coloca a Veo 3.1 como competidor directo de los principales generadores de vídeo por IA. No es solo un salto de calidad: es una estrategia de producto pensada para Shorts, campañas y entornos corporativos, sin obligarte a cambiar de herramienta en cada fase.
Los primeros comentarios apuntan a más control narrativo y mejor calidad, justo la pareja de factores que suele desbloquear adopción real. La prueba de fuego será la de siempre: latencia, costes, límites de uso y, sobre todo, si el modelo mantiene estabilidad cuando le pides series de vídeos con el mismo personaje y estilo.
Si Google clava esa consistencia y la pone al alcance de todo su ecosistema, veremos una avalancha de contenido que ya no parecerá “IA haciendo cosas”, sino vídeo normal producido más rápido. Y nos guste o no, esto solo es el principio: ahora toca ver cómo responde la competencia y si el público —y las plataformas— aceptan que el futuro del vídeo también se escribe a base de prompts… y referencias.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.