Meta AI está enseñando más cartas de la cuenta: una web nueva, una app actualizada y rastros de modelos llamados Avocado y Sierra que huelen a lanzamiento inminente. Todo apunta a que febrero podría ser el mes en el que Meta intente ponerse seria de verdad en la carrera de los asistentes, no con un gesto simbólico, sino con una ofensiva bien armada.
Y es que no estamos hablando de un simple cambio cosmético. Lo que empieza a aparecer —conectores tipo “tu Gmail y tu calendario”, memoria persistente, tareas programadas y hasta agentes de navegador— sugiere un movimiento coordinado. Piezas distintas que, juntas, encajan demasiado bien como para ser casualidad.
Lo más interesante es que esto no viene solo del marketing. Viene de interfaz, opciones visibles y trazas internas, señales mucho más difíciles de fingir y que dejan entrever con bastante claridad hacia dónde está empujando Meta.
Varios usuarios han detectado un selector para alternar entre Fast y Thinking, es decir, el clásico modo “rápido y barato” frente al “piensa más, tarda más, pero —en teoría— acierta mejor”. Este tipo de decisión no es trivial y suele aparecer cuando un producto empieza a madurar de verdad.
Ofrecer modos implica que el backend ya está preparado para jugar con latencia, coste y calidad como si fueran un dial, algo que solo tiene sentido cuando el sistema está lo suficientemente estabilizado. No es una feature de escaparate; es una señal de arquitectura.

En la web también aparece un widget que invita a conectar aplicaciones como Gmail y Google Calendar, a lo que se suman Microsoft Outlook y Outlook Calendar como opciones adicionales. Conectar correo y calendario no es marcar un check en una lista: es el paso que convierte un chatbot en un asistente con contexto y capacidad de acción.
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Estas integraciones recuerdan mucho a los “connectors” que ya hemos visto en otros asistentes avanzados, es decir, herramientas que permiten al modelo extraer información y ejecutar acciones en sistemas externos. La lectura más potente es que Meta, por fin, se estaría acercando al soporte de MCPs (Model Context Protocols): una forma estandarizada de decirle al asistente “aquí tienes herramientas, úsala bien y con permisos”.
En los ajustes aparece una nueva sección llamada Memory, el lugar desde donde se controla qué recuerda el asistente y cómo utiliza esa información. La memoria es una de esas funciones que no lucen en una demo, pero que cuando funcionan cambian por completo la percepción del producto.
Cuando la memoria está bien implementada, la IA deja de parecer “de juguete” y empieza a sentirse como un compañero persistente, capaz de adaptarse y ahorrar fricción con el paso del tiempo. A esto se suma un nuevo menú en desarrollo llamado Tasks, orientado a tareas programadas que ejecutan prompts de forma recurrente.

Este enfoque recuerda mucho a los “scheduled prompts” que ya se han vuelto estándar en herramientas de productividad, pero aquí Meta juega con ventaja: su ecosistema. Si Meta AI se integra de forma sólida con calendario, correo y recordatorios, deja de competir solo por “quién escribe mejor” y empieza a competir por quién te ahorra más tiempo en el día a día.
El rediseño de la web parece más una reconstrucción profunda que un simple lavado de cara. La nueva versión apunta a una plataforma pensada para enchufarle módulos, lo que encaja perfectamente con la adquisición reciente de Manus AI por parte de Meta.
En el desarrollo ya aparecen menciones a un agente de Manus y a un agente de navegador en preparación. Esto sugiere agentes “estilo Manus” integrados directamente dentro de Meta AI, sin necesidad de saltar a otra web o aplicación. Si se materializa, Meta estaría adoptando —por fin— uno de los patrones más potentes: el asistente que navega, rellena formularios y completa tareas reales.
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También hay trazas de código que apuntan a soporte para agentes de voz, no solo dictado, sino experiencias diseñadas para interactuar en modo conversación hablada, con turnos, personalidad y continuidad.
Lo más llamativo es que, en pruebas internas, se habría utilizado la personalidad de Mark Zuckerberg. Suena a chiste, pero tiene lógica como test: mantener un personaje consistente por voz permite probar memoria, estilo, límites y seguridad en condiciones extremas.
Eso sí, las referencias también apuntan a una implementación anterior de agentes de Meta AI, lo que sugiere que podrían estar reutilizando partes del pipeline, más que construyendo todo desde cero.
Además de Fast y Thinking, aparecen dos variantes internas: Avocado y Avocado Thinking. Por ahora, según lo observado, solo Avocado estaría respondiendo, y las respuestas no parecen especialmente buenas.
Aquí surge la gran duda: ¿estamos viendo Avocado de verdad o un enrutado temporal a otro modelo que actúa como placeholder mientras se completa la integración? Si Meta lanza un modelo con rendimiento flojo en pleno 2026, se la juega mucho.

La narrativa de “Meta vuelve al frente” se desmorona rápido cuando el mercado ya está hablando de Opus 4.6 o GPT-5.3 Codex. Aunque también circula la hipótesis contraria: que Avocado habría sido evaluado internamente como “el mejor” frente a otros modelos punteros, y que lo visto hasta ahora sea simplemente ruido de una fase temprana.
En las referencias aparece un modo llamado Big Brain, una idea que no es completamente nueva. Meta ya había coqueteado con enfoques similares alrededor de Llama el año pasado.
La lógica es clara: varios modelos o agentes ejecutándose en paralelo, comparando salidas y eligiendo la mejor. No es magia, es más cómputo y más coste, pero en ciertos escenarios supone un salto real de calidad.
Si Avocado termina siendo competitivo y Big Brain se apoya en él, Meta podría tener por fin una palanca seria para tareas difíciles, sin depender de un único modelo como cuello de botella.
También aparecen placeholders de UX llamados RUX Playground, un entorno para probar widgets, tarjetas y layouts, como las clásicas tarjetas del clima o del mercado bursátil que ya son casi obligatorias en cualquier chatbot moderno.
A esto se suma un asistente de compras aún no funcional. Pero si hay una empresa capaz de conectar IA y comercio sin forzarlo demasiado, esa es Meta, gracias a Facebook e Instagram.
El punto clave es este: Meta no parece estar intentando solo ganar benchmarks. Está intentando ganar el hábito, metiendo la IA en flujos diarios como agenda, email, compras y tareas.
Veremos si Avocado llega en febrero con el nivel suficiente y si Sierra aparece como un agente de navegador realmente usable y no como una demo bonita. Pero una cosa ya está clara: Meta AI se está preparando para dejar de ser una curiosidad y empezar a ser, por fin, un producto con ambición real.
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