Google Photos acaba de ponerse en modo “internet” con Me Meme, una función de IA generativa que crea memes utilizando tus propias fotos y una plantilla predefinida. La idea es clara: Google quiere que vuelvas a abrir Fotos no solo para buscar “playa 2019”, sino también para echarte unas risas con Gemini directamente desde la app.
La compañía anunció la función un jueves en su sitio de Photos Community, dejando claro que se trata de una herramienta experimental que, de momento, llega primero a usuarios de Estados Unidos.
Como suele ocurrir con este tipo de lanzamientos, “experimental” en lenguaje Google implica que la IA puede venirse arriba y que el resultado final no siempre encaje al milímetro con la foto original.
Me Meme funciona combinando dos elementos: una plantilla de meme y una foto tuya. Tú eliges el formato típico del meme y la IA se encarga de integrarte en la escena, generando una imagen final lista para compartir.
La clave aquí no es solo la edición, sino el flujo de uso: hacerlo rápido, en pocos toques y sin necesidad de exportar la imagen a otra herramienta. Cuando la función esté disponible, aparecerá dentro de la pestaña “Crear” en Google Photos.
Eso sí, aunque tengas la app actualizada, puede que todavía no la veas activa, ya que el despliegue es progresivo. Un representante de Google explicó a TechCrunch que Me Meme llegará a usuarios de iOS y Android en Estados Unidos en las “próximas semanas”.
Me Meme no es un simple filtro añadido a última hora. Google lo presenta como una forma lúdica de experimentar con Gemini, apoyándose en Nano Banana.
Se trata de la misma familia de IA que ya impulsa otras funciones de Google Photos, como la recreación de imágenes en estilos de dibujo animado o pintura. Además, Google lanza una advertencia bastante realista: para obtener buenos resultados, conviene darle al sistema material fácil de procesar.

Recomiendan fotos bien iluminadas, enfocadas y de frente. Si intentas generar un meme a partir de una imagen oscura, con movimiento y medio perfil, es probable que el resultado sea irregular. Esta advertencia deja ver algo importante: el modelo todavía puede fallar en alineación, contornos o detalles finos cuando fuerza composiciones complejas.
El proceso es sencillo: eliges una plantilla (o subes una propia), pulsas “add photo” y luego “Generate”. No estás diseñando el meme manualmente, sino pidiendo a la IA que lo fabrique usando tu imagen dentro de un molde predefinido.
Google también promete ampliar el catálogo de plantillas con el tiempo, algo clave para que la función no se vuelva repetitiva. Una vez generado el meme, puedes guardarlo, compartirlo o pulsar “regenerate” para obtener una nueva versión a partir de la misma foto.
Ahí está el componente adictivo: la misma imagen, ligeras variaciones, y esa sensación de “una más y listo” que engancha más de lo que parece.
Aunque Me Meme parezca una función de broma, su objetivo va mucho más allá del humor. Este tipo de herramientas mueven comportamiento, haciendo que el usuario vuelva a Google Photos para “jugar con IA” en lugar de abrir aplicaciones rivales.
La batalla por la atención es especialmente intensa ahora que la edición generativa se ha convertido en el nuevo “modo retrato” de hace unos años: una función pequeña que acaba cambiando hábitos. A esto se suma un factor psicológico bien estudiado en Silicon Valley: las herramientas que te convierten en protagonista funcionan mejor que las genéricas.
OpenAI ya lo comprobó con el tirón de Sora, donde la gracia no es solo generar vídeo, sino meter a tu grupo de amigos en la escena. Cuando la IA te usa a ti como eje, la compartición aumenta y la herramienta se convierte en conversación.

Desde una perspectiva práctica, si Google Photos logra que uses su editor generativo para lo casual, será más fácil que te quedes ahí también para lo serio. La app ya es tu archivo de recuerdos; ahora quiere ser también tu taller creativo, aunque sea para el meme del día.
Si Me Meme funciona, lo lógico es que lleguen más funciones “ligeras” impulsadas por Gemini dentro de Fotos, porque son el tipo de IA que se entiende sin tutoriales. Tocará esperar a que el despliegue se estabilice —y a que salga de Estados Unidos— para ver si se consolida como función fija o se queda en un experimento simpático.
Eso sí, si algo han dejado claro los últimos años es que las funciones de IA que parecen un juguete suelen ser las que acaban colándose en tu rutina… sin pedir permiso.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.