Google acaba de mover ficha con su suscripción más barata: Google AI Plus ya está disponible en todos los mercados donde la compañía vende planes de IA, incluido Estados Unidos, por 7,99 dólares al mes. El movimiento no es casual. La guerra de la “IA para el gran público” ya no gira solo en torno a modelos de gama alta, sino a poner capacidades útiles al alcance de cualquiera que use el móvil a diario.
La expansión añade 35 nuevos países y territorios a la lista, después de que el despliegue global arrancara en septiembre con Indonesia como primer banco de pruebas. Sin embargo, lo realmente interesante no es tanto dónde llega el plan, sino qué ofrece a cambio de una cuota pensada para que no lo pienses demasiado antes de pagar.
Google AI Plus se presenta como el primer escalón de pago por encima del acceso gratuito a Gemini y el resto del ecosistema. Es la típica suscripción que contratas para “probar en serio” sin la sensación de haber saltado directamente a un plan premium.
El contraste con Google AI Pro es claro. Ese plan suele rondar los 20 dólares al mes, una cifra que ya filtra bastante al público y deja fuera a muchos usuarios ocasionales. Con AI Plus, Google va claramente a por la mayoría silenciosa: estudiantes, profesionales que escriben mucho, creadores de contenido para redes y curiosos que ya usan IA, pero sin intención de gastarse un dineral.
El precio, además, varía según la región y en muchos mercados se sitúa por debajo de los 5 dólares mensuales. En India, por ejemplo, cuesta 399 rupias (unos 4,44 dólares), lo que deja clara la intención original del producto: nacer con foco en mercados emergentes. Aun así, el dato psicológico clave está en Estados Unidos: esos 7,99 dólares lo colocan justo en el rango del “me lo quedo un par de meses y ya veré”.

Por si fuera poco, Google acompaña el lanzamiento con una promoción agresiva: 50 % de descuento durante los dos primeros meses, reduciendo aún más la fricción de entrada.
El plan incluye acceso a Gemini 3 Pro y Nano Banana Pro dentro de la app de Gemini. No se trata solo de “más prompts” o límites más altos, sino de modelos y variantes que, sobre el papel, ofrecen mejores respuestas, más consistencia y menos frustración en tareas largas.
Para el usuario medio, pagar por IA solo tiene sentido si nota la diferencia en dos aspectos clave: la calidad de los resultados y la paciencia del sistema cuando le pides algo más elaborado. En ese sentido, Google intenta justificar el salto al pago con mejoras perceptibles, no solo con promesas técnicas.

A esto se suma Flow, el paquete de herramientas de cine con IA orientado a la creación audiovisual. El mensaje es bastante claro: no te vendo “IA” como concepto abstracto, sino cosas que puedes publicar, como clips y piezas creativas, sin necesidad de un ordenador potente ni de aprender una suite de edición compleja.
Donde Google está siendo especialmente astuto es en el uso productivo, no solo en el creativo. AI Plus añade asistencia de investigación y escritura en NotebookLM, una herramienta que, si encaja con tu flujo de trabajo, puede volverse rápidamente imprescindible. No hablamos de un simple chat “para todo”, sino de apoyo real para leer, organizar, redactar y transformar notas en textos coherentes sin pelearte con el folio en blanco.
Ahí es donde se decide si una suscripción se mantiene o se cancela: cuando deja de ser un juguete ocasional y pasa a ser una muleta diaria.
Google AI Plus incluye 200 GB de almacenamiento, y aquí Google vuelve a una de sus jugadas clásicas: empaquetar IA con nube para que el valor del plan no dependa únicamente de si usas Gemini todos los días. Para muchos usuarios, esos 200 GB ya justifican parte del precio, sobre todo si viven dentro de Gmail, Google Fotos y Drive, aunque la IA la usen solo a ratos.
Además, el plan permite compartir las ventajas con hasta cinco miembros adicionales de la familia, lo que convierte la suscripción en algo mucho más “doméstico”. Si se divide entre varios, el coste por persona se vuelve casi ridículo, y esa mecánica funciona también como motor de adopción: una persona paga, varias prueban y alguna termina quedándose.
Como parte del empuje, los suscriptores actuales de Google One Premium 2 TB recibirán automáticamente las ventajas de Google AI Plus en los próximos días. Con ello, Google suaviza la transición, evita la sensación de “tener que recomprar” y, de paso, eleva el valor percibido de planes ya existentes.
Este movimiento no ocurre en el vacío. Google AI Plus está diseñado para competir directamente con ChatGPT Go de OpenAI, que en Estados Unidos cuesta 8 dólares al mes y también ajusta precios en algunos mercados emergentes.
Lo que realmente se están disputando Google y OpenAI no es solo tu tarjeta de crédito, sino tu costumbre. Estos planes de entrada buscan captar a una masa enorme de usuarios que, con el tiempo, pueden convertirse en clientela estable y engordar métricas de adopción.

Es una inversión a largo plazo: hoy te lo pongo fácil y barato; mañana, cuando ya dependas de ello, veremos si subes de plan. Si Google consigue que Gemini, Flow y NotebookLM se integren en la rutina diaria, el salto a un plan superior deja de percibirse como un gasto y pasa a ser una herramienta de trabajo.
Ahora viene la parte más difícil: lograr que la gente note una diferencia real frente a la versión gratuita y frente a lo que ofrece la competencia. El precio está bien afinado, el bundle tiene sentido y el despliegue global demuestra ambición. Y si el futuro de la IA es masivo, quien gane el rango de los 5 a 8 dólares al mes se queda con el terreno donde se forman los hábitos.
Veremos si OpenAI responde… o si esto es solo el inicio de una nueva guerra de suscripciones.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.