PayPal y Microsoft acaban de activar una jugada muy seria: Copilot Checkout, un flujo que permite comprar dentro del chat de Copilot sin saltar a la web del comercio. Si algo mata una compra online es el baile de pestañas, redirecciones y formularios que parece diseñado para que te rindas justo antes de pagar.
El despliegue inicial ya está en marcha en Copilot y, por ahora, solo en Estados Unidos. Pero la clave no es que “quede bonito en el chat”, sino quién controla el pago, el riesgo y la experiencia completa. Aquí PayPal no viene a “ayudar un poco”: viene a colocar su checkout como estándar del comercio guiado por IA.
El flujo es directo: Copilot te muestra resultados de compra seleccionados durante la conversación y, cuando eliges, abre un paso de pago integrado en el propio chat. Pasas de “¿qué sofá me compro?” a “págalo” sin abandonar la interfaz donde estabas pensando.
Esto convierte a Copilot en algo más que un buscador con esteroides: lo posiciona como un nuevo punto de distribución para compras de alta intención. Al mismo tiempo, cambia el tablero para los comercios: menos tráfico directo a su web y más ventas intermediadas por una plataforma.

Hay un matiz clave: los comercios siguen siendo el merchant of record. Es decir, el vendedor mantiene el control del fulfillment y de la atención al cliente, aunque el pago ocurra dentro de Copilot. Microsoft se queda con la interfaz; PayPal, con la parte crítica del dinero.
En esta primera fase, PayPal se encarga de mostrar inventario, gestionar un checkout con marca, permitir pago como invitado y aceptar tarjetas y la cartera de PayPal. Básicamente, se coloca entre el deseo y la compra, justo en el tramo donde se decide el dinero.
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Lo del “risk stack” no es una palabra bonita para una slide: es el músculo antifraude, el scoring y la gestión de disputas que permiten que un checkout escale sin incendiarse. Si Microsoft quiere que la compra en chat se normalice, necesita una capa de pagos que ya haya sobrevivido al fraude durante años.
Además, las transacciones que cumplan los requisitos podrán incluir las protecciones de comprador y vendedor de PayPal, lo que reduce fricción y miedo en un contexto nuevo como el comercio conversacional. La lectura estratégica es clara: PayPal no quiere ser una opción más, quiere ser la capa por defecto del comercio agentic.
PayPal está empujando fuerte sus servicios de agentic commerce, con especial foco en store sync. La idea es que el catálogo de un comercio se pueda sincronizar y hacer comprable dentro de flujos de IA sin que el vendedor tenga que rehacer media tienda.

El cuello de botella de la compra conversacional nunca fue solo el pago: era llevar inventario, precios, variantes y disponibilidad al chat sin convertirlo en un caos. Si esto funciona, la conversación deja de ser solo “descubre” y pasa a ser “descubre + convierte” en el mismo lugar.
El lanzamiento temprano incluye inventario de Urban Outfitters, Anthropologie, Ashley Furniture y anuncios de vendedores de Etsy. No es una lista enorme, pero sí reveladora: moda, hogar y marketplace, categorías donde la inspiración pesa más que la búsqueda exacta.
Copilot es especialmente fuerte cuando llegas con dudas, no con una referencia concreta. Justo el tipo de compra donde una IA puede guiarte con comparativas, estilo, medidas y alternativas sin que investigar se sienta pesado.
Pero aquí aparece un reto inevitable: ¿quién decide qué resultados “seleccionados” muestra Copilot y por qué? Cuando la interfaz es una IA, la estantería ya no es una web: es un ranking conversacional.
Microsoft está acelerando la incorporación de comercios aprovechando integraciones ya existentes con PayPal, Shopify y Stripe. En lugar de pedir a cada retailer una integración desde cero, tira de conectores que ya viven en el stack de miles de tiendas.
El objetivo declarado es escalar cobertura “a lo largo del mes”, a medida que se sumen más minoristas. Suena a carrera: si logran volumen rápido, Copilot Checkout se convierte en hábito; si no, quedará como una demo bonita.
También está por verse si esto se extiende pronto a otras superficies de Copilot, más allá de Copilot.com. Cuantos más lugares donde Copilot vive —y tú lo usas—, más probable es que comprar en el chat deje de ser una curiosidad. Tocará ver si los consumidores compran esta idea tan rápido como los partners quieren venderla.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
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