Wikimedia Foundation ha aprovechado el 25º aniversario de Wikipedia para soltar una noticia con sustancia: cada vez más gigantes de la inteligencia artificial ya pagan por reutilizar su contenido a través de Wikimedia Enterprise. En la lista aparecen nombres como Amazon, Meta y Microsoft, que se suman a la alianza con Google, conocida desde 2022.
Y es que, seamos honestos, en plena fiebre de los modelos generativos, Wikipedia sigue siendo “la gran biblioteca” que todo el mundo quiere consultar. El problema es que no siempre se hace pagando ni en condiciones claras.
En este contexto, la fundación ha confirmado públicamente por primera vez acuerdos cerrados durante el último año con Amazon, Meta, Microsoft, Mistral AI y Perplexity. A ello se suman alianzas ya mencionadas con anterioridad, como Ecosia, Pleias y ProRata, además de la incorporación de nuevos socios como Nomic y Reef Media.
Cuando un chatbot ofrece una respuesta rápida y aparentemente neutral, muchas veces hay detrás una cadena de fuentes donde Wikipedia ha sido referencia directa o indirecta. No es casualidad.
El contenido enciclopédico resulta ideal para entrenar, ajustar y evaluar modelos de lenguaje: es amplio, multilingüe, relativamente estructurado y, sobre todo, está vivo gracias al trabajo constante de editores humanos.

No hablamos solo de “datos”, sino de conocimiento mantenido, vigilado y debatido por personas, con citas, historiales de cambios y mecanismos comunitarios que reducen —aunque no eliminan— la desinformación. Por eso, si media industria tecnológica reutiliza esta base para vender productos, la pregunta incómoda aparece sola: ¿cómo se sostiene el proyecto que alimenta toda la máquina?
También te puede interesar:Wikipedia Refuerza Su Lucha Contra el Contenido Generado por Inteligencia ArtificialWikimedia Enterprise es un producto comercial desarrollado por la propia fundación para facilitar la reutilización y la distribución a gran escala del contenido de Wikipedia y otros proyectos Wikimedia.
La clave no está únicamente en “pagar por usarlo”, sino en cómo se utiliza cuando eres una empresa que necesita volumen, estabilidad y velocidad. Enterprise está diseñado para ofrecer acceso al contenido con un ritmo y una escala compatibles con pipelines corporativos: ingestión masiva, actualizaciones frecuentes y formatos listos para producción.
En la práctica, en lugar de que cada compañía raspe Wikipedia a su manera —con todo el desgaste que eso supone para la infraestructura—, Wikimedia ofrece un canal más “industrial” para integrar su contenido en buscadores, asistentes, productos digitales o sistemas de IA. El mensaje implícito es claro: si vas a escalar sobre Wikipedia, hazlo mediante un acuerdo, y no a base de scraping descontrolado que traslada los costes a la comunidad.
La propia fundación recuerda que Wikipedia se mantiene entre los diez sitios web más visitados del mundo. Pero el tamaño real del proyecto impresiona aún más cuando se aterriza en cifras concretas.

Se consultan más de 65 millones de artículos en más de 300 idiomas, y ese contenido se visualiza cerca de 15.000 millones de veces al mes. No estamos ante un repositorio “bonito” para curiosos, sino frente a una infraestructura cultural global que soporta una demanda enorme y que, además, se ha convertido en materia prima para modelos que responden por millones de personas.
Selena Deckelmann, CPO y CTO de la Wikimedia Foundation, lo expresó sin rodeos: “Wikipedia demuestra que el conocimiento es humano y necesita humanos”. Su argumento es que, en la era de la inteligencia artificial, el conocimiento impulsado por personas es más necesario que nunca.
También te puede interesar:Wikipedia Asegura que Pierde Usuarios por el Auge de los Resúmenes de IA en InternetNo se trata de romanticismo tecnológico, sino de una advertencia tanto técnica como social. Si la web se llena de contenido generado por máquinas y luego esas mismas máquinas se entrenan con ese contenido, se crea un bucle extraño donde la calidad se degrada y la “verdad” se convierte en un promedio estadístico.
Wikipedia funciona como contrapeso precisamente porque introduce fricción humana: revisión, discusión, referencias y una comunidad activa que corrige cuando es necesario. Ese proceso es lento, imperfecto y costoso, pero también es lo que le da valor.
La celebración del 25º aniversario no se limita a acuerdos con grandes tecnológicas. Wikimedia ha lanzado una serie documental en vídeo que muestra el “detrás de cámaras” del trabajo de voluntarios de Wikipedia en todo el mundo.
La lógica es sencilla: si el proyecto quiere sobrevivir otros 25 años, necesita algo más que servidores y acuerdos comerciales. Necesita personas que editen, vigilen y discutan —a veces con intensidad— por una coma, una fuente o una cita mal puesta.

Además, se ha presentado una “cápsula del tiempo” titulada “25 Years of Wikipedia”, que recorre pasado, presente y futuro del proyecto con una narración en la que participa Jimmy Wales. El mensaje es evidente: hoy competir por atención es casi tan difícil como mantener una enciclopedia global abierta y fiable.
Estos acuerdos no implican que Wikipedia vaya a cerrarse ni que deje de ser accesible para el público general. Lo que sí indican es que las empresas que convierten ese conocimiento en productos rentables están empezando a asumir una idea básica: la infraestructura del saber también tiene costes.
La gran incógnita es si esto se quedará en un puñado de socios o si acabará consolidándose un estándar de facto en el que cualquier uso masivo de Wikipedia para IA pase por caja. Todo apunta a que estamos entrando en una nueva etapa: la Wikipedia de siempre, sostenida por donaciones y voluntariado, y una capa empresarial diseñada para el consumo intensivo de la industria de la inteligencia artificial.
Tocará esperar para ver cómo responde el resto del sector y, sobre todo, si este modelo logra lo que promete: que la enciclopedia más útil de internet siga viva, incluso cuando los asistentes digitales te respondan antes de que termines de escribir.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.